TRÁMITES

Publicado: 19-04-2011 en Sin categoría

 Hacer trámites es una salación.

Es una salación por definición y dondequiera: escritores como Mark Twain, Aziz Nessin, Stefano Benni o Isabel Allende la han descrito con humor y amargura. Recuerdo la burocracia de Madrid como tan quisquillosa y hostil, si no peor, que la cubana. No se me olvida la montaña de requisitos que exigió el gobierno austriaco en una ocasión en que estuve a punto de casarme con una chica nativa. El año pasado, en Santiago de Chile, resultaron infructuosos mis intentos para que me dejaran ir por tres o cuatro días a Argentina –al concierto de McCartney- y volver a entrar a Chile antes de regresar a Cuba. (Los argentinos me daban la visa, pero los chilenos, con la flexibilidad de un monolito de Rapa Nui, decían que si tenía una entrada era una entrada, y ésa la había gastado, justamente, al entrar a Santiago dos meses antes). Y evidentemente las altivas embajadas europeas disfrutan pidiendo papeles absurdos para concederte una visa.

Claro que en Cuba la cosa tiene su punto, su palmito de sal. En otros sitios hay muchos trámites –compras, pagos de cuentas, reserva de boletos y entradas- que pueden hacerse por eso… ¿cómo se llama? … ah, Internet. No todos, pero pueden marcar la diferencia entre resolver varios asuntos en una enojosa mañana o pasarte el día entero en una cola para luego enterarte de que tienes que volver el miércoles. O el mes que viene. También se da particularmente bien, en nuestro suelo, ese espécimen hijoeputa que es el funcionario, o la funcionaria, que empieza a mover la cabeza en negación apenas abres la boca y empiezas a explicarle tu asunto. No tengo que extenderme acerca de cuán irritante y ofensivo resulta eso después de cuatro horas de cola.

El famoso peloteo no es tampoco invento aborigen, pero en otras latitudes, al menos, es más fácil moverse de un sitio a otro y pueden realmente funcionar la rebeldía y la queja. Y a diferencia del cine, si bien hay secundarios, la mayoría de los trámites son protagónicos, cuando involucran la vivienda (o su deterioro), el empleo, dineros extraviados y no pagados, ominosos avales, cosas esenciales para el cubano de a pie. Tan diabólicos son los mecanismos burocráticos acá y tan desvalido queda el ciudadano, que históricamente sólo han existido dos recursos supremos: escribir a Acuse de Recibo en Juventud Rebelde (y similares) o escribirle a Fidel. A veces ha funcionado. O eso dicen.

Quizás nuestra sociedad no pueda funcionar de otra manera. Pese a la evidencia en contra y los ilustres precedentes, yo quiero pensar que sí podría. Entonces, un buen sitio por dónde empezar los famosos cambios es hacernos la vida menos complicada.

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comentarios
  1. Miguel Grillo Morales dice:

    Claro que si podría mejorar Eduardo. Eso lo sabemos todos, los de afuera y los de adentro. Y creo que es deber del ciudadano levantar la voz de protesta cuando se sienta victima de esos desmanes. Hace mucho que me regocijo en no tener que lidiar con ese problema (en Cuba) Pero he descubierto que en todos los países del mundo la burocracia es una espina en el costado de ciudadano. Especialmente cuando esa burocracia es estatal. Las oficinas que son administradas por el gobierno, son las más ineficientes del planeta. Ya sea en USA, España, República Dominicana. Es alarmante el desencanto que muestran algunos funcionarios para tratar al público, cobran un salario y además se comportan como si te estuviesen haciendo un favor. “Con estos bueyes tenemos que arar” reza un viejo refrán. Yo disfruto cuando me dan la oportunidad, (verbal y respetuosamente) claro está, en darle un merecido aguijonazo.
    Un saludo
    MGM

  2. Link dice:

    Los megaterios anidan en la tundra…

  3. Gabriel dice:

    Pues estando en Españo es perfectamente posible cojer un coche y llegar hasta Lituania, atravesando al menos 13 fronteras, sin necesidad, ni siquiera de mostrar el pasaporte.

    • No dudo que estando en Españo (sic) puedas cojer (sic) un coche y hacer todo eso… si eres ciudadano europeo, tienes residencia o visa schengen. En caso contrario, te devuelven a casa a patadas por el culo.
      E.

  4. cubanitoenmadrid dice:

    a dónde iban a parar los libros de quejas y sugerencias? eso siempre me lo pregunté.

  5. Frank dice:

    “..a dónde iban a parar los libros de quejas y sugerencias? eso siempre me lo pregunté”..

    Coño, que fantástico hubiera sido hacer una pequeña muestra recopilatoria, por ejemplo, del libro de quejas y sugerencias de la Empresa Consolidada de Reparacion de Efectos Electrodomésticos de Guanabacoa y publicarlas despues..se imaginan!!??? Literatura de primera!! saludos

  6. torres dice:

    No tengo mucha experiencia en trámites internacionales, pero he hecho muchísimos en Cuba y hay un procedimiento estándar que se puede aplicar en casi todos los casos, cuando las urgencias chocan con el deleite que sienten los funcionarios al pronunciar la palabra “imposible”. En primer lugar poner cara de lástima o inventar el cuento de la abuela muerta, sorprende lo mucho que se puede logra apelando a la humanidad de los implicados; si eso no funciona, sugerir que vas retribuir de alguna forma la buena voluntad; y si todavía se encuentra algùn tipo de resistencia lo mejor es negociar, firmemente, pero con discreción y humildad, hasta llegar a un acuerdo del que quedaré eternamente agradecida. Este protocolo tiene una probabilidad de éxito del 99%, como todos sabemos.

  7. Victor dice:

    Eduardo, has visto http://www.SePermuta.com ? No te hace como tal los trámites, pero te ayuda a encontrar la permuta con eso que tu dices… que es… Internet…

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