MENÚ DE USUARIO

Publicado: 18-09-2011 en Sin categoría

   Por allá por el 94, mi amigo Leandro recibió la visita de un conocido europeo, creo recordar que inglés. El tipo fue un día al supermercado de 3ra y 70 –para el que no lo sepa, uno de los más grandes y mejor surtidos de La Habana- y después de recorrerlo le comentó a mi amigo “es verdad que la situación está difícil acá. No sé cómo ustedes los cubanos pueden subsistir con tan poco”.

Que el inglés creyera que la pobreza de los cubanos era que teníamos que arreglárnoslas sólo con las existencias de 3ra y 70 ilustra una de las principales diferencias en materia de suministros y, a la larga, de cultura gastronómica entre Cuba y buena parte del mundo. No se trata de hambre –al menos, no del hambre como la entendimos en los tempranos noventa- sino de la falta de variedad que te hunde en la rutina. El grueso de mis amigos y vecinos sería feliz comiendo carne de puerco, congrís y tostones en almuerzo y cena durante el resto de su vida.

Recuerdo la primera vez que me enfrenté al sushi, en Innsbruck, hace seis o siete años, o sea, ya rebasada la cuarentena. El concepto mismo de comer pescado crudo me fascinaba, me parecía vagamente irreal. Me invitaron a un sitio en que había una cinta transportadora que pasaba ante los comensales, y por ella acudía una serie infinita de recipientes diminutos con sushi y otras especialidades niponas; por una entrada fija podías comer hasta atarugarte. Que fue exactamente lo que hice.

La comida mejicana, que consta de ingredientes muy familiares en Cuba –maíz, frijoles, aguacate, tomates, queso, pollo y, bueno, l´enfant terrible, la carne de vacuno- es sin embargo casi desconocida entre nosotros. Se dice que al cubano no le gusta la comida picante. A mí, desde luego, no me consultaron. Hace unos años se intentó introducir los tacos en La Habana como fast food, pero con tortillas de trigo que se desmenuzaban, sin opciones de relleno y sin sabor, y por supuesto no prosperaron. La mayor parte de los restaurantes del barrio chino sólo tienen de china la decoración. La comida italiana se ha degradado a esas pizzas pop que se comen dobladas y se nombran según lo que contienen. Y las pastas… cuando era joven y mi mamá preparaba spaghettis a la cubana, ya saben, media hora de vapor y una torta de Vita Nuova encima, recuerdo haber tenido la duda ontológica: ¿y a los italianos les gusta esta mierda? El placer supremo de comer se ha contaminado del funcionalismo que nos rige: muerde y huye, una pizza de cebolla es una pizza de cebolla, el queso es queso, y así con todo, un champú es un champú, alégrense y no se hagan los refinados.

Con un poco de esfuerzo y más dinero encuentras en La Habana algunos sitios de comida mejicana, árabe, italiana y hasta japonesa de buena calidad. Pero siguen siendo excepciones, rarezas que se cuentan con los dedos en una ciudad de dos millones de habitantes y un país de doce que, dijérase, tienen todos el mismo gusto. La cocina cubana no es muy variada, nunca lo fue, pero tampoco se reduce al par de platos y los tres ingredientes con que, como dice Frank Delgado, hay que hacer alquimia cada día. Una de las primeras cosas que impresiona al cubano que viaja es que en cada cuadra de cada ciudad de cada país hay seis bares, cuatro tiendas y media docena de restaurantes por nacionalidades. Luego vayan y comparen eso con San Miguel del Padrón.

Con la comida ocurre como con la música o la programación televisiva: no se puede defender la noción de que le damos eso a la gente porque es lo que la gente pide. Es cierto que a veces faltan ingredientes, pero ocurre a menudo que el ama de casa cubana –sigue siendo ella- tiene lo necesario para preparar un plato exótico, sólo que no sabe cómo hacerlo, o le faltan utensilios o el horno no funciona, o simplemente quiere acabar rápido en la cocina para ver la novela. Después de dos o tres generaciones sin opciones, la iniciativa no es más una virtud, sino un defecto.

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comentarios
  1. angel dice:

    Perdona que intervenga con un tema que no tiene que ver con la gastronomia cubana y los gustos culinarios, pero como lo has dirigido en varios de tus buenos cortos, y por haber participado en Monte Rouge (2004), sufrió el veto durante 11 meses en la televisión cubana, creo que vale la pena reproducir aqui el mensaje reciente de Luis Alberto García a Pablo Milanés:
    A continuación reproducimos íntegramente el mensaje de García a Milanés, el cual incluye una postdata alusiva a la imposibilidad de verlo cantar nuevamente junto a Rodríguez.

    De Luis Alberto García

    Para Pablo Milanés, desde CUBA.

    Puro:

    En medio del estruendoso silencio que tantos guardan, aprovecho para decirte que la amistad y la lealtad aún existen. Me honra ser tu amigo. Si respeto y amo mi país y mi historia y mi bandera, ha sido en buena medida por el regalo de tu magisterio. Los que no te conocen o no frecuentan tu casa, no pueden saber cómo piensas ni con qué denuedo batallas por mejorarte y mejorarnos. No saben de tu hidalguía. Se les escapa que sigues siendo un patriota. Sepárame uno de los sillones de tu portal. Creo en ti, bayamés.

    Pd: Ahora sí me queda claro que no les veré cantar juntos nuevamente y eso duele a mares. Lo borro de la lista que soñé públicamente. Me quedan otros sueños y espero que no sean quimeras.

    • Sí, Luis es un buen amigo, y apoyo su postura. Ya opiné en un comentario anterior que lo más importante es que “lo que ha dicho Pablo es verdad, o al menos una verdad respetable, reflejo de un pensamiento contradictorio y polémico, lo que es bueno, sobre todo en comparación con la despreciable linealidad de los libelos de Iroel y compañía”. Creo que una izquierda que abarque la posición de Pablo es mucho más honrosa que una izquierda que lo segregue.
      E.

  2. Acere, esto esta buenísimo, lo imprimí y lo hemos leído aquí en casa, nos ha traído la risa y la nostalgia a la vez. Un abrazo.

  3. ernesto dice:

    eduardo, cuando llege de cuba, mi hermana me fue a buscar al aeropuerto y de ahi me llevo a un supermercado a hacer la compra de la semana a un supermercado que aqui en españa le decian hiper hace 10 años. Y me dijo ve a aquel pasillo y coge arroz y a los 10 segundos estaba de vuelta para decirle que habia 10 tipos diferentes y que no sabia cual coger.
    Estupendo tu post.
    Mañana comento algo mas estoy desde el movil.
    Si pablo pone sillas para todos los que le queremos y respetamos me temo que su portal se vuelve una marea humana.
    Lo mejor, que pablo no esta traficando con la revolucion y sus puntos de vista.

  4. José dice:

    Magnifico articulo. Precisamente una de las cosas que hemos estado hablando con un grupo de cubanos que conocemos por aquí (España) es nuestra POBRE cultura culinaria.

    Después de 15 años de arroz con frijoles, huevo, y (en el mejor de los casos) algo de carne frita, somos absolutos ignorantes respecto a miles de platos o sin ir más lejos, respecto de la existencia de miles de ingredientes.

    Se llega al extremo que estando aquí, con todas las recetas e ingredientes del mundo a nuestra disposición, apenas sabemos hacer nada y acabamos siempre con el arroz y pollo o carne… poco más.

    Una más en el debe del castrismo.

  5. Napo dice:

    Compadre, y yo que cuando regresé de visita luego de tres años, mi primer almuerzo en la patria fue arroz con frijoles, huevo frito y platanito maduro.
    ¿Eduardo, hasta qué punto crees que el modelo político/económico que vivimos hoy en Cuba haya afectado la cultura culinaria del cubano?

    Te admiro, Saludos!

  6. La anécdota del inglés es excelente, es parte de lo que uno se percata cuando sale al extranjero: yo sabía que estaba jodido, pero no sabía cuan jodido estaba…

    Y lo que dices de la comida cubana es un hecho: nunca fue muy variada, pero las posibilidades de que alguien en Cuba se ponga a cocinar rissoto, lasaña o carnes al horno, son remotas, porque cocinar en Cuba no es un placer sino un acto de supervivencia diaria que la mayoría odia…

    Y sigo esperando cada obra tuya, felicidades por tu creatividad y mucha suerte.

  7. […] Eduardo del Llano on the misery of life in Cuba and its long lasting effects on the Cuban people (my translation): It is not about hunger — at least not hunger as we understood it in the early nineties — but of a lack of variety that sinks you into a routine. The majority of my friends and neighbors would be happy to eat pork, rice and beans, and fried plantains for lunch and dinner for the rest of their lives. […]

  8. CT dice:

    Genial este artículo!

  9. Pedro Julio Suarez dice:

    Eduardo Del Llano, no conocia de su blog, por Ernesto de Penultimos Dias, es que lo encontre. He visto casi todos sus cortos, solo puedo decirle: Genial. Su articulo, muy bueno. Voy a leer todo lo que tenga su blog. Considereme un admirador mas de su obra y un amigo, si es posible.Feliciteme a Luis Alberto por su valentia.
    Un saludo desde Naples Florida

  10. mas vale tarde dice:

    Yo tengo una conocida argentina que es chef y que se dedica a disenar viajes turisticos para conocer la cocina de los paises. Un dia le estuve comentando lo pobre y aburrida que era la comida cubana y me dice “pero que dices si la cocina cubana es variadisima” y me recita una lista sorprendente de platos cubanos de los cuales he oido hablar pero que jamas han pasado por mi paladar o cuyos sabores me son imposibles recordar, como, el majarete, el flan de calabaza, o el tasajo. Me convenci entonces-y despues de hablar con los viejos y buscar recetas en internet- que Cuba tiene una cocina riquisima, pero que se ha perdido a lo largo de los anos y que yo al menos alcance a conocer muy poco de ella.
    Lo del risotto, los espaguettis, el sushi y el falafel es un poquito mas complejo puesto que en Cuba no hay immigrantes desde hace mucho tiempo y es precisamente eso lo que ha enriquecido el paladar de los que viven en ciudades cosmopolitas.
    Con la comida en Cuba ha pasado como con todo lo demas. Con el afan de borrar un pasado capitalista y burgues y de controlar hasta lo que se siembra y come la gente se perdieron muchas de nuestras tradiciones.

    • Sí, lo de los inmigrantes es cierto, y coincido contigo en que constituye una razón clave para que no proliferen restaurantes por nacionalidades en La Habana, pero no la única. En el mundo de hoy, como sabes, el know how no se transmite necesariamente en el interior de una etnia o por la sucesión de generaciones. En el 2000, en Nueva York, me comía unos tacos exquisitos en un puesto de la 3ra avenida. Como los que trabajaban allí eran aindiados, un día les hablé en español, pero no me entendieron: resultó que no eran mejicanos, sino japoneses.
      Hace seis o siete años cené un par de veces en un restaurante estupendo, de los mejores que he conocido en todo el mundo: la paladar de una pintora en la terraza de su piso del Vedado. Conocía muchos platos cubanos antiguos, la mayoría de raíz africana; para mí fue una revelación. Sin embargo, mis padres son de origen campesino, y aunque conocían el majarete, el flan de calabaza y el tasajo -y a través de ellos los conocí yo- ni siquiera antes de la Revolución se salían mucho del congrí o el arroz amarillo, la yuca con mojo, el puerco y los tostones. Como digo en el artículo, la cocina cubana no se reduce a tres ingredientes, pero nunca fue tan variada como, digamos, la mejicana o la brasileña.
      Lo que dices del afán por controlar hasta lo que se siembra es absolutamente certero, y coincido con que eso ha acelerado, y a menudo generado, la pérdida de tradiciones. Sí, cocinar es un suplicio del que la familia cubana de hoy, en general, trata de salir lo más rápido posible reduciendo sus expectativas a lo básico, porque así están sus posibilidades.
      E.

      • robe dice:

        Eduardo .Si es posible para ti .Podrias darme la direccion de la paladar de la pintora.Voy a Cuba pronto y quisiera darle a probar algo cubano diferente a mi quebecois.

      • No, lo siento, no creo que exista ya (fue hace muchos años) y además la mujer era muy selecta con la clientela, no era para todo público, sólo para amigos y amigos de amigos. Yo fui porque la editora de una novela mía (Obstáculo) era amiga suya. En fin, suerte, supongo que haya nuevos sitios así, pero tampoco estoy tan al día con eso.
        E.

      • robe dice:

        Gracias Eduardo .Vamos a ver que aparece.

  11. roberto dice:

    yo discrepo un poco con los comentarios qeu se han hecho más arriba de la pobre cocina cubana y estoy de acuerdo con “mas vale tarde”. no creo que fuese tan variada como la mejicana, española, árabe o asiática pero, los cuentos de mi abuela me dan otra idea. mi abuela fue la mayor parte de su vida una “colocada” en casa de ricos y la lista que ennumeraba era larga.
    me cuesta trabajo creer qeu una isla concebida por españoles y negros no tuviese una mayor tradición culinaria. que además tuvimos marcadas etapas de fuerte inmigración española, y con ello el conocimiento culinario no era solo aquel heredado por los criollos. lo que pasa es qeu en el 59 la mayor parte de la burguesía se piró y aquel pueblo pobre y muy inculto tomó el power. al menos ocupó la mayoria de los espacios sociales. ese pueblo inculto fueron nuestros abuelos o padres que probablemente solo podían concebir como banquete una matazón de puerco, con arroz congrí, alguna vianda y ron pa celebrar. además por lo qeu he leido de los primeros años de la revolución era herejía exigir calidad, incluso modales. te podían acusar de burgués y como quiera que sea se sentía presión social por ese tipo de gustos. no me parece qeu en esas condiciones el arte y entre ellas el culinario se potenciara y difundiera.
    encima si le sumas qeu hemos rescatado bastante bien lo del monocultivo, todo se hace más dificil. tengo unos vecinos muy buenos cocineros que le hacen comida a los trabajadores de una firma que ganan un SALARIO alrededor de 500 cuc. estos vecinos se la pasan bajando recetas de internet para no aburrir a sus clientes con platos hechos a base de carne de cerdo o pollo, arroz, frijoles, vianda y la verdura de la temporada. todo es muy dificil, no imposible, pero tienes que ser creador y eso no es la media. una de las causas fundamentales es lo mismo qeu decía “mas vale tarde” te controlan hasta que sembrar! o dicho de otra forma se siembra lo qeu “resuelve” a la masa. una masa totalmente impersonal de todos iguales.

  12. Omar dice:

    Hay quien dice que los exiliados cubanos historicos en Miami y New Jersey son un reservorio de Cubania. Por lo menos de la cubania de la que se habla aca, la tradicional, la de antes. El sanscrito del libro rojo de Nitza Villapol esta vivito y coleando en el Versallies de Miami. Barato, ademas. Y cierra a las 2 de la madrugada, pero mejor no se arriesguen tan tarde. Me embarque un par de veces. Lo que no acabo de entender es la yuca de ese lugar. El mojo tiene una base de agua en lugar de grasa/aceite que es a la que yo me acostumbre en la Habana, a pesar de todo.

    Omar

    • mas vale tarde dice:

      Estoy de acuerdo con Omar. Posiblemente en un futuro tengamos que aprender de nuevo nuestra cocina de los exiliados de Miami, donde por lo que he escuchado, se mantiene la tradicion de comer platos que ya en Cuba no se ven.
      Es una lastima que muchas cosas se hayan perdido. Creo que para rescatar nuestra cultura culinaria habria que empezar por rescatar las tradiciones y por supuesto, el habito del buen comer, que por lo que todos sabemos se perdio con los anos de precariedad. Cuando hay hambre la diferencia entre un pan de manteca y un croissant se convierte en pura trivialidad.
      No creo que es buena idea importar recetas de otras culturas cuando no conocemos siquiera la cocina internacional. Ejemplos hay de sobra. Basta con sentarse a la mesa de cualquier restaurante del hotel Cohiba, donde los platos son tan pobres que dan lastima. Y mira que tienen asesores extranjeros, pero ni asi logran ofrecer un servicio gastronomico al menos decente. Casi todos los ingredientes que necesitan son importados, la mayoria sucedaneos. Durante la elaboracion los empleados se roban casi todo y el producto final es sinceramente de menos calidad que lo que se podria comer en uno de los peores restaurantes de la ciudad donde vivo.
      En los unicos lugares donde se come bien en Cuba hoy en dia es en las paladares. Esta es la prueba mas feaciente de que si existe calidad cuando existen la iniciativa privada y la competencia.

  13. ernesto dice:

    El problema del menú de usuario es muy complejo y multifactorial y a mi entender, va mucho más allá de la sacralización vacuna que se practica en cuba sin ser induistas y de la magia con los tres ingredientes.
    Sin pretender agotar el tema aqui van algunos de mis modestos puntos de vista:
    1.)Los gourmets, o especialistas en el buen comer, plantean que la base de una comida exquisita son las salsas, y en cuba lamentablemente nunca ha existido cultura de salsas ni condimentos. Más allá del mojo de la yuca o algun sofrito con ajo y cebolla no recuerdo nada más.
    2.)La exclusión (o cuasi autoexclusicon) de la globalización por parte de Cuba hace imposible ver lo que se cuece (en sentido literal) en el mundo. No se puede ver por internet recetas, ni eventos de cocina, ni canales especializados, ni pedir ingredientes o condimentos por este medio.
    3.)El no aprovechamiento de las costas como fuente de alimentación, teniendo en cuenta que Cuba es una isla con plataforma insular, debiera haber más base gastronómica sustentada en productos del mar.
    4.)La poca oferta frena la competitividad, ya que si huebieran muchos restaurantes competirian entre si por mejorar sus platos y establecer su diferenciación a base de variedad y calidad.
    5.)El poco desarrollo de la industria de procesamiento de productos agricolas y hasta la elemental conservación refrigerada.

    Otro apunte, que segun mi opinión debiera ser tenido en cuenta, es que el fin más elemental de la alimentación es sobrevivir y en Cuba, puede que el alimento no sea lo más agradable y variado para el paladar pero los indices de mortalidad están a nivel de paises desarrollados, lo cual no es ninguna paradoja teniendo en cuenta que no se consumen conservantes de los enlatados ni restos de fertilizantes que permanecen en los alimentos cuando los consumimos.

    • faraoncuba dice:

      En España hacen oda al sabor natural de las cosas y los condimentos no existen excepto el aceite de oliva y la sal, creo que en temas de salsas y condimentos no estamos tan perdidos

    • faraoncuba dice:

      Lo de la exclusion de la globalizacion tambien es aplicable de forma interna, en España por ejemplo los productos tipicos de cada lugar los encuentras frescos en cualquier rincon del pais y nosotros en cambio no podemos compartir la dieta ni las tradiciones ni los productos de ningun rincon de la isla

  14. Pirata Somaly dice:

    Pues aunque no soy muy fanatico de la Comida Cubana ,siempre trato de comprar buen pescado ,ya sea Atun ,Sierra ,Espada ,Emperador ,si acso algun Parguito o Cherna y con eso me invento unos platos de Puta Madre ,ademas de la Comida Italiana,Pues ir al Barrio Chino es casi Tragicomico ,pues x empezar venden cualquier cosa menos Comida China y te la sirve unos Cantineros Negros y te la Cocina el Chef Guevara…Y esto es Cierto …..Hace un Tiempo iba a B y 15 a comer Comida Rusa muy bien hecha y de buenas proporciones ,ademas de un precio bastante modico ,ademas alli mismo vendian algunos ingrediente y latas rusas de muy buena calidad ,ademas de muchos alimentos curtidos ,en fin solo hay que buscarle y tener imaginacion,pero sobre todo Money

  15. Mariana dice:

    Me llega doble la parte donce mencionas que las amas de casa cubanas tienen los víveres para preparar platos más apetitosos, pero no saben cómo hacerlo. Es lo que le repito a mi madre y a mis amigas cada vez que voy a Cuba.

    Yo sé que tienen otra visión -no se les ocurriría jamás cocinar con la albahaca del jardín, por ejemplo, ni sazonar una sopa con tomillo o echarle romero al cordero- y que están hartas de verse frente al fogón, a la misma hora y con los mismos féferes, pero ya que hay que hacerlo, al menos podrían incorporar detalles nuevos, nada se pierde con probar.

  16. faraoncuba dice:

    Yo tengo la suerte de que en mi casa mi abuela y mi padre eran fanaticos a la cocina y me invitaron siempre a probar variedad, mi mama a pesar de ser guajira tambien ayudaba mucho y le gustaba innovar, pero en cambio en casa de mis abuelos maternos el menu era predecible y tipico, creo que en la habana la historia es un poco distinta a pesar de las carencias, ya luego conoci pescadores con los que probe animales raros y en el servicio llegue a probar el maja, uan vez fuera de cuba solo me han sorprendido y tambien los probe los caracoles

  17. Paquito de Cuba dice:

    El gran potage grande o mejor dicho los Tachinos o platanos aplastaos a puñetazos se cocinaron ayer en Neptuno. Lamentable pero le siguen haciendo picadillo a las mujeres de blanco

  18. frankoaldos dice:

    En una salida con amigos de varias nacionalidades, despues de varios temas, llegamos al culinario… podrás imaginar el lío que me hice, pues ninguno entendá como un pais con tantos musicos, escritores, deportistas, etc., nunca hubiese dado mas de si en este aspecto. (Si hubiera conocido este blog, los hubiera remitido) Has sistetizado nuestra historia culinaria reciente de manera sublime, y ademas, me has robado una sonrisa. Gracias!

  19. Es muy interesante lo que dice sobre nuestra limitada cultura culinaria. He vivido por casi 20 años fuera de Cuba y visitado varios países, por lo que coincido con usted en la gran cantidad de restaurantes que puedes encontrar en cualquier cuadra de países, inclusive, de los llamados “pobres” con una variedad y sabor increíbles. Pero le digo más, nuestras amas de casas cuando pueden acceder a todos los productos y condimentos deseados, no son capaces de usarlos correctamente, puesto son o somos analfabetas (os) en el arte culinario.
    No me pierdo ninguno de sus trabajos cinematográficos desde Alicia en el Pueblo de Maravilla hasta sus cortos más recientes.
    Felicidades

  20. Apophis dice:

    Hola Eduardo,gracias por el articulo y por nuestra cubania!!!!!!!!!!Saludos dedes Berlin,Alemania!!!!!

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