LA UNIDAD

Publicado: 16-02-2012 en Sin categoría

 Hay que estar unidos frente al enemigo. Tenemos que ser un pueblo unido para hacer la Revolución.

 A ver, analicemos eso. El reclamo de unión y la unión misma tienen sentido en el contexto de una trinchera: hay que hacer caso a los jefes sin discutir, ningún ejército puede ser democrático. La unión también es clave para obtener la independencia de una metrópoli o para que los miembros de una clase o grupo social consigan un poco de justicia. Veo lógica la alianza, la mancomunidad de países con determinadas posiciones afines.

 El llamado a la unidad en torno a un núcleo que asegura saber lo que está haciendo resulta más difícil de justificar cuando se hace a toda la ciudadanía en una situación relativamente normal, de vida cotidiana. Unidad entonces significa callarse desacuerdos –dentro o fuera del status quo– para no dar armas al enemigo. En consecuencia, significa también la hibernación del estado de cosas imperante. Y, desde luego, implica estar unido a gente a la que uno desearía no tener que unirse nunca.

 Recuerdo a Fidel, en algún discurso, rechazando el concepto de un pueblo desunido, atomizado. Desde mi punto de vista, a un montón de países atomizados parece irles bastante mejor que a nosotros. De hecho, lo que yo rechazo es el concepto de un pueblo artificialmente unido durante varias generaciones. Más allá de algunas obviedades –nacionalidad, lengua, filiaciones deportivas- hay bastante poco en común entre la cosmovisión de un dirigente de cierto nivel, un cantante y un taxista particular. Esas diferencias se anulan en una trinchera, donde el soldado a tu lado puede ser, de civil, un científico, el otro un ejecutivo y el de más allá un vendedor de pizzas caseras, pero son visibles y tienden a crecer en tiempo de paz. Por jodidos que sean los tiempos de paz, no se les puede concebir con la lógica de la trinchera, entre otras cosas porque tampoco son igual de jodidos para todos. Claro que muchos dirigentes, ejecutivos y taxistas compartirán determinada posición política, pero no todos los dirigentes, todos los ejecutivos y todos los taxistas.

 Un país es una convención sostenida sobre un mínimo de reglas y contratos. Es, y debe ser, diverso, variopinto y contradictorio. En Martín H, el personaje de Federico Luppi preguntaba a su hijo algo como esto: ¿qué tiene en común conmigo el tipo que vive en la otra cuadra, en una ciudad del interior? O, si nos vamos al viejo cuento, en verdad existe el Lobo, y puede asomar su oreja peluda y entonces habrá que defenderse y expulsarlo, pero entretanto el número de pastores, harto de vivir entre privaciones y con los nervios tensos, se ha reducido a la mitad.

 Después de todo este tiempo, la gente está más desunida que nunca a nivel de barrio, a nivel de empresa, incluso a nivel familiar. Desunidos en criterio político, desunidos en aspiraciones y porcentajes de fe. No se trata de hacer oficial el sálvese quien pueda, sino de revisar una retórica hueca y al vacío. No de regañar al pueblo, sino de ofrecerle un país atractivo.

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comentarios
  1. congri dice:

    Bravoooooooooo

  2. […] del Llano, en su blog. Publicado enEn Cuba,La cita del día 0 respuestas […]

  3. Omar dice:

    Este es un temazo. Tú dices que a muchos países atomizados les va bien. Y yo te pregunto: atomizados con respecto a cuales temas? Hay polarización en cuanto aquello de “asumir al enemigo”. Posiblemente ni lo tengan. Como yo tampoco tengo ningún problema con muchas de las diferencias que me unen a un montón de compatriotas. Hay que mantener la unidad en torno a una idea de nación, que en los últimos 50 años (esa tirria) ha hecho como nunca porque se le entienda soberana por encima de todas las cosas. Y estoy de acuerdo conque hay que lograrlo con métodos más sofisticados y atractivos. Pero da el cubano para eso? Cuantos no saltaran a la primera pidiendo ser como Puerto Rico? Y como argumentar que eso no es tan terrible después de todo? Argumentar? Larga vida al aparato. Dios lo bendiga.

    • Liborio Mendigutía dice:

      Veamos: “Pero da el cubano para eso? Cuantos no saltaran a la primera pidiendo ser como Puerto Rico?”. Me deja usted patitieso, compañero Omar: ¿Para qué no daría el cubano, en su respetable opinión?
      En otro orden de cosas, si algunos de nuestros compatriotas “pidieran” en un hipotético momento “ser como Puerto Rico” (solicitud a la que jamás me adheriría) cuando menos habría que respetar su abominable pretensión, ¿o no? ¿A quién comisionaría usted para decidir cuáles “peticiones” podrían formularse en tal supuesto y cuáles no?
      Por último, compañero Omar, lo de mantener la idea de unidad en torno a la nación no es un concepto tan cubano y tan revolucionario, después de todo. Es decir, la mayoría de los países del mundo dan por sentada esa condición como un asunto totalmente natural, sin recordárselo a sus ciudadanos cada dos minutos… Claro, hay excepciones: la república separatista de Chechenia, por ejemplo, la fenecida Yugoslavia fragmentada en seis pequeñas naciones… En fin, ¿concordaría usted conmigo en que la unidad nacional constituye una regla y no una excepción en este nuestro mundo contemporáneo? Espero que sí… En relación con el concepto de soberanía me atrevo a exponer argumentos similares: ¿no son naciones soberanas el Brasil, la Argentina, la India, Dinamarca y Sudáfrica? ¿Y qué tienen en común con nuestro sistema político y socioeconómico?
      Para concluir: no somos los abanderados de la soberanía y de la unidad nacional, compañero Omar, no señor. Somos un país, una nación tan unida y soberana como cualquier otra. Los conceptos de de unidad nacional y soberanía no pueden entenderse de ninguna manera como sinónimos de sistema político. No señor. Ah, claro, al respecto usted seguro me responderá que ni la Argentina ni el Brasil, ni Dinamarca ni Sudáfrica son pequeñas islas bloqueadas por el cruel imperialismo yanqui. Y llegado a este punto yo no tendría otra cosa que argüir… ¡Larga vida al aparato, comañero Omar! Por cierto… ¿usted es del “aparato”? De no ser el caso, larga vida a usted también. Y a mí. Y a Eduardo del Llano. Y al resto de los cubanos trabajadores, honestos e inteligentes que hacen posible un debate como este (dizque tan necesario pero tan ausente de nuestros medios periodísticos).
      Saludos, Liborio.

      • Omar dice:

        Exactamente, llegado a ese punto Liborio se queda sin palabras. La realidad es terca compadre Liborio. Puedes bordearla y hacer como que no existe, pero no servirá de mucho. Chávez parece estar malito. Tan buen hombre, tanto bien que ha hecho. Vamos a ver como salimos de esta ahora. Yo no soy del aparato, no, ni tampoco disfruto que se reprima a otros pero presiento que de no hacerse sobrevendrá algo mucho peor. Ni tampoco me gusta mirar al otro lado y creerme que la estabilidad que se disfruta en Cuba sale de la nada. Nunca será así, este quien este. Ya veremos.

        Saludos,

        Omar

  4. Luis Felipe Calvo dice:

    “Un pueblo no se funda, General, como se manda un campamento”.

    Carta de Martí a Máximo Gómez.

  5. La unión no se puede imponer a base de permitir un partido político y meter en la cárcel a los de otros partidos políticos.

    Obviamente los perjudicados por esa imposición no estarán “unidos” a quienes disfrutan del partido único.

    Gran Bretaña tenían un montón de partidos políticos durante la Segunda Guerra Mundial, incluyendo un partido nazi, lo cual no fue ningún obstáculo para que resistiesen los ataques de los nazis. Mientras Alemania tenía un solo partido político, lo cual no sirvió para evitar que perdiesen la guerra.

    Cuba está muy dividida entre quienes apoyan el proceso revolucionario y quienes se oponen. Es una división terrible que afecta a todas las familias. En contrapartida en los países multipartidistas no se da esa división social tan fuerte. Las distintas opiniones se expresan y aceptan. Además la gente cambia continuamente sus preferencias electorales. No veo división en eso.

  6. Lo que la mayoría de los cubanos no saben, de la isla por supuesto, es la diferencia entre gobierno, estado, país y nación. Esa es la mayor diferencia entre Cuba y la casi totalidad de los países de este mundo. En Cuba funciona de manera inversa al resto.
    El gobierno, elegido por la mayoría, dispone de una estructura creada por esa mayoría, donde el poder, separado y autónomo, se divide en tres: Legislativo, Ejecutivo y Judicial, para gobernar a través de un documento básico (Constitución) en que todos estén de acuerdo. De manera simple eso es un estado. Esa estructura es la que, luego de más de 500 años, han adoptado la mayoría de los países. El gobierno maneja los recursos, dispone de políticas y hace cumplir la ley, hasta que termina su tiempo de gobierno. No puede ser eterno. La simple lógica común lo aconseja. Sucede así en Cuba? Todos sabemos que no! En Cuba, una minoría se hizo con ese poder a punta de armas, para luego, y previéndolo desde un inicio, instalarse de por vida en ese poder.
    Y lo más terrible de todo es que esa minoría instalada en el poder, acaricia la idea de convertir la estructura toda (gobierno, estado y país), en un sistema que imperó en la Edad Media: la monarquía.
    La leyenda bíblica de David contra Goliat no es más que eso, una leyenda. Con el cuento de la independencia, la soberanía y el imperialismo, que incluye esa tal unidad de que se habla en el artículo, una nación ha sido destrozada desde su misma columna vertebral: la familia. Casi la tercera parte (3 millones de 11) ha tenido que salir del territorio, sin derecho a regreso. No buscar más la esencia en los cuentos de chinos, ni andar por la ramas. Claro, si queremos saber lo que hay que hacer verdaderamente para intentar construir un país donde quepamos todos: sacar del poder a la élite que gobierna.
    Pero la tarea es harto difícil mis amigos. Por donde le entra el agua al coco? Si no se dispone ni tan siquiera de una mínima plataforma donde expresar tu inconformidad. Y cuando lo haces por tu cuenta ya sabes lo que te espera. Si no pregúntenle a opositores, disidentes y blogueros que se han atrevido.
    Esa élite en el poder está edificando a su manera un capitalismo de estado salvaje, porque no le queda otro camino para seguir aferrado a ese poder, y se cubren con el cuento del imperialismo, la soberanía y la unidad.

  7. Cesar Rodriguez dice:

    Unos lo supieron desde el primer dia, otros lo comprendimos cuando habían pasado algunos años, otros necesitaron mucho mas tiempo, otros han tenido dudas todo el tiempo ,pero prefieren vivir con dudas lastimosas que buscar verdades peligrosas, otros no tienen ninguna duda, pero hipocritamente priorizan su pragmatismo, la mayoría se dedica a repetir las consignas enseñadas y creen ingenuamente los cuentos que les han hecho toda la vida sin saber que la información que poseen es absolutamente falsa al carecer de oportunidades para escuchar mas que una sola voz. Una minoría se arriesgò a alzar su voz y perdió la libertad y hasta la vida como castigo ejemplificador. La verdadera mayoría usa una máscara toda su vida o se pierde bajo la indolencia. De algo yo estoy seguro, la Revolucion Cubana es un fraude total desde su primer día, todo fue siempre una dictadura militar, disfrazada de ideologìa salvadora. Un règimen de represiòn de todos los derechos. Lo peor de todo es que mientras mas tiempo pase nuestro país bajo ese sistema político, mayor serà la destruccion econòmica y de todos los valores morales de la sociedad y mas costarà levantarlo cuando todo haya terminado. ¡Acabe de una vez el Oprobio!¡Que cada cubano pueda al fin enarbolar su verdad en medio de otros que se la respeten! Como decìa Martì ¡Que TODAS las preguntas se hagan y TODAS las verdades salgan a destruir las mentiras y las censuras!¡Cuba es de los cubanos y TODOS cabemos en ella, cada cual con su verdad!¡Abajo los Castro!¡Muera esa falsa Revoluciòn que discrimina y excluye!

  8. Juan Fernandez dice:

    Del LLano……veo que vas evolucionando y saliendo de ese estado de inconciencia de UCI en que estabas. Toda esa palabrería es para lo mismo… engañar a la gente y permanecer en el poder. Yo me pregunto. ¿Fidel Castro es tan bruto como para no saber que lo que ha hecho en toda su vida no sirve? lo que pasa es que su ego le impide franquearse y decir …¡estaba equivocado! y Raul Castro como niño frustrado en muchos aspectos, trata de mantener aquello. Nada de eso sirve…. ¿Te acuerdas cuando Fidel Castro dijo a toda voz por supuesto por todas las emisoras en cadena: ¡Porque Martí no creó dos partidos, tres partidos, cuatro partidos, Martí creó un solo partido para luchar por la independencia de Cuba y Puerto Rico….? Quién pinga crea un partido y sus contrarios… tendría que ser idiota. Nada, que no tienen que decir a la gente, solo que el enemigo nos quiere atacar pero como nosotros somo un pueblo unido, no nos ataca y tonteras de esas…..
    S/Juan Fernandez

  9. Juan Fernandez dice:

    Del Llano te mke estas pareciendo a QUIEN TU SABES mis comentarios no aparecen.
    S/Juan fernandez

  10. 28 feb 2012 dice:

    […] LA UNIDAD […]

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