COLECCIONISTA

Publicado: 25-06-2012 en Sin categoría

 Debió ser por 1974 o 75 cuando Ambrosio Fornet y un equipo de Cinematografía Educativa aparecieron por la Vocacional Lenin buscando alumnos que pudieran actuar en un documental sobre los insectos. A ver, no haciendo de insectos ellos mismos, sino de muchachos que, jamo en ristre, capturan bichos en un prado; conseguido esto, la profesora empezaba a ilustrarles acerca de esas criaturas artrópodas, y por ahí seguía el documental. Escogieron tres o cuatro estudiantes de doce o trece años por sus condiciones, su porte o lo que fuera… y bueno, yo fui uno de ellos. Es más, yo era el protagonista, pues tenía texto: en cierto momento daba un golpe de jamo, y decía: “¡Profesora, capturé un saltamontes!” La verdad, desde el primer momento mi extenso monólogo me parecía artificial (yo habría gritado “¡Profe, cogí un grillo!”; aquella fue mi manera de aprender el abismo que media entre la realidad y el, ejem, arte). En fin, nos llevaron al parque Lenin, y en un par de tomas salió todo. El documental (con el inesperado título Los insectos) fue exhibido un año o dos más tarde por televisión, en un programa que casi seguro tuvo un único espectador, y luego no supe más de él.

 Cuento todo esto no para develar la génesis de un nuevo Marlon Brando, sino porque ya desde esa época yo era un apasionado coleccionista de todo lo coleccionable: algo de eso debieron ver en mí los de Cinematografía Educativa para escogerme. Desde mucho antes, de hecho apenas aprendí a leer (en 1968, con seis años) empecé a coleccionar el semanario Pionero, que en esa época incluía tres historietas seriadas por número (el primer ejemplar que guardé me reveló a GulliverLos conquistadores del fuego y Ronin, el samurai errante) y un buen número de artículos interesantes sobre temas que iban desde cuáles son los planetas del Sistema Solar hasta por qué es roja la sangre. Al Pionero debo, en buena medida, haberme atrevido a pergeñar historias propias: aquellas aventuras hicieron deflagrar mi imaginación, en tanto los artículos me interesaron sucesivamente por la Geología, la Astronomía, la Física, la Biología… Asistí al nacimiento de Elpidio Valdés, en una serie titulada EV contra Gun Market Company, y luego en otras aún más raras, EV contra los Zernis (en el planeta Marte) y EV contra los ninjas. Seguí persiguiendo el semanario hasta los dieciséis años, cuando abandoné la colección, no tanto por mi edad como porque, perdida su frescura, el Pionero se estaba volviendo indistinguible de un Pleno del Partido.

 Gollum podría ser el epítome del coleccionista que goza la posesión de un objeto irrepetible, que es capaz de dar cuanto le pidan por un nuevo ítem, aunque el placer resultante sólo tenga sentido frente a un grupo de elegidos. Reuní cajas de cigarros, caracoles, minerales, sellos de correos… llegué a coleccionar postales de peloteros, a pesar de que la pelota y el deporte en general constituyen para mí áreas misteriosas del saber humano, arcanos comparables a la Teoría de las Cuerdas o los trámites para comprarse un carro. Con el tiempo y alguna mudanza me deshice de la mayoría de esos objetos, legándolos a mis hijas o simplemente sacrificándolos, aunque una selección de piedras y caracoles todavía se exhibe, desvergonzada, en muebles y paredes de mi cuarto; ahora las películas, los libros y los CDs se han encargado de invadir mi pequeño apartamento (el que sale en Monte Rouge) hasta el punto que, estoy seguro, si un japonés llega a mi habitación empezará a tratarme con renovado respeto. Colecciono bootlegs de los Beatles (juntos y separados) los Stones, Led Zeppelin, todas esas viejas bandas rockeras y algunas nuevas, en ediciones piratas pero originales, es decir, no en mp3 sino discos adquiridos en sitios como Barcelona, Munich o Santiago de Chile; rarezas de Silvio Rodríguez, Dylan, la nueva trova cubana; colecciono a Terry Pratchett, Tom Sharpe, Leo Masliah y Roberto Fontanarrosa; tengo todos los Astérix; acumulo cine silente, cine de CF de los años 40, 50 y 60, cine asiático, cine erótico (Tinto Brass en primer lugar), Woody Allen y Nikita Mijalkov…

 Eso sí, nunca me ha dado por coleccionar insectos. Aunque alguna cucaracha se cuela a veces a joder en el cuarto.

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comentarios
  1. Alache dice:

    PUF…. me aburro…

  2. cmea62 dice:

    Que viejos recuerdos los los de Pionero, por cierto la puretana pinchaba en esa época en Cine Educativo, sería muy buenio que se rescataran los materiales que se hicieron en esa empresa eran de prmera en términos educativos, muevete en ese sentido.
    Saludos

  3. Liborio Mendigutía dice:

    Oye, Del Llano, eso no se le hace a un hombre: ¿me tienes bloqueado el IP para que no pueda dejarte comentarios? Eso es mierda tuya…

  4. Liborio Mendigutía dice:

    Oh, no, me retracto (como Galileo). ¡Qué alivio, viejo! Poder escribir en tu blog me hace sentirme escritor. Cineasta sí que no. No tengo talento para el audiovisual. Tú sí que eres mostro en eso, ¿verdad, del Llano?
    Bien, vayamos al grano: ¿Qué quieres decir con eso de que “a veces se te cuela una cucaracha en el cuarto”? ¿Qué nivel de metáfora tiene esa expresión? ¿Cucarachas? Quiero que te expliques: ¿se te cuelan cucarachas en el sentido estricto de la palabra? ¿Insectos? ¿O personajes enigmáticos para ponerte micrófonos como en Monte Rouge?
    Jui, jui, jui, jui. Hoy me siento gracioso, jui jui jui jui… Chao, arrividerchi, del Llano. ¡Sigue peleándole con tus posts, mano!
    Te necesitamos.

  5. charlitos dice:

    Liborio , en verdad en ocasiones te mueves en una onda desconcertante , que va del guatacon al verraco . Deja que E del LL postee lo que le de la gana y revisa tu gaveta no sea que tengas cucarachas.

    • Liborio Mendigutía dice:

      Órale güey, Charli, pues si yo no me metido contigo, pinche mamón de tu propia verga!
      Mi gaveta no tiene na’
      ¿Y la tuya, mano?
      Yo soy guatacón de Del Llanito, porque me cae requetebién el peludo, vaya. Y también soy verraco, porque lo prefiero a ser un puro puerco capado como tú, ¡véganle!
      Ahora me viro para Del Llano: ¡córtale a este Charlitos, mano! ¡Bloquéale el IP! ¡Qué se joda!
      Je je je je je je.

      • Charlitos dice:

        Liborio , en mi pueblo se dice un refran que se ajusta a tus caracteristicas como guante de cirujano .
        “”EL QUE NACE LECHON , MUERE COCHINO””

  6. Samu dice:

    Pues yo ya estoy coleccionando bistecs de Moringa, haciendo Yoga y viendo Paisaje a lo desconocido …por si acaso…

  7. Güajiro dice:

    que recuerdos tan gratos, no cabe duda que tuvimos una infancia feliz, que me dicen de las revistas Zunzún, somos jóvenes, juventud técnica, Mar y pesca. en mi casa las coleccionaba todas, era un placer leerlas, lástima que hoy no sirvan ni para forrar los libros. Mi padre tenía su colección de spuknis de la cual aún sobreviven unas cuantas.
    saludos E, buen post

  8. Latenta dice:

    Caballeros que manera de hablar mierdas. ¿No hay otra cosa?

  9. […] COLECCIONISTA […]

  10. Liborio Mendigutía dice:

    charlitos, pibe, el cochino sos vos… fijáte, che, que no hacés más que tragar caquita, je je je…

  11. leonciov dice:

    Me pasó lo mismo con “Pionero”, hasta mandé algún que otro dibujito y me los publicaron, uno de ellos fue inspirado en los monstruos mecánicos de la “Brigada Invasora Che Guevara” que al crecer me di cuenta que esa idea de mandar esos “bichos” a desbaratar monte de Oriente hasta Occidente fue una manera de deforestar al país y alterar sus ciclos hídricos, se acabaron también las frutas, pues tiraron abajo lo mismo una mata de mango que las de anones, y total, jamás acabaron con el marabú.

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