LA CRUELDAD

Publicado: 23-07-2013 en Sin categoría

 Soy un devoto de Game of thrones. Es una adaptación espectacular y creativa de las novelas de George R. R. Martin, y una suerte de non plus ultra del espectáculo de fantasía heroica, los efectos digitales y la música en función de la trama. Es absorbente, profundo y erótico.

 Ahora bien, Game of thrones le socava a uno la fe en el género humano. Las crueldades que se ven, se cuentan o se infieren son tan variopintas e imaginativas que no hay capítulo en que te libres de entrecerrar los ojos para no ver del todo cómo destripan a una embarazada, carbonizan a un niño o castran a un infeliz. Claro que no abogo por adulterar la novela y hacer idílica una historia violenta y trepidante, pero ¿es necesario mostrarnos cada detalle? ¿No se puede matar a una persona con una clásica y piadosa estocada que la atraviese, o al menos decapitarla con el eficaz hachazo de toda la vida?

 Claro que no se trata sólo de lo que se ve en este tipo de producto audiovisual, que ya es fuerte, sino de las relaciones entre los personajes, a menudo tan deformadas y monstruosas como un buen descuartizamiento con caballos. No sé cuánto le pagan a la cabeza que pergeña y pone en escena las atrocidades, pero nunca será suficiente: no le exigen sólo que nos ilustre acerca de cómo un tipo se corta su propio brazo con medios rústicos o del proceso de cocción de un prisionero en un animado cenáculo caníbal, para ver luego cómo lo descuartizan y se lo comen, sino que a cada rato debe someter a los protagonistas a encierros ultrajantes, traiciones, tortura sicológica, dilatadas e inconcebibles humillaciones. De cuanto he visto colijo que, si no existe ya, habría que instaurar un Nobel o un Oscar a la crueldad más imaginativa.

 Sí, los dramas contemporáneos rebosan de horror explícito; no ya los filmes abiertamente gore (género que me parece tan válido como cualquier otro) sino piezas rotuladas como históricas, de aventura o fantasía, y en tal sentido presuntamente dirigidas a un público más amplio: Game of thronesEspartaco… El horror seduce, la crueldad vende. Este mundo no está lleno de azúcar, es la violencia quien permea desde los cuentos infantiles a los noticieros, pasando por los juegos y la vida doméstica, y es genial por otra parte que los efectos digitales sean cada vez más realistas, pero la combinación de ambas certezas nos convierte en verdugos expertos tras pocas horas de exposición a la pantalla. Verdugos teóricos: el sufrimiento de los personajes atrapados por un guión apuntala en nosotros la ilusión de que somos sobrevivientes, de que vivimos intensamente. Deberíamos dejar a un lado el hipócrita estrechón de manos y adoptar de una vez el puñetazo como forma primada de interacción social.

                                                                                 (22 de julio 2013)

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comentarios
  1. Fernando Perdomo dice:

    De acuerdo

  2. F. Hebra dice:

    Game of Thrones es uno de esos espectáculos visuales que me ahorran seguir la trama. Coincido con del Llano y considero también con que el ¿exceso? de violencia me hace cerrar los ojos durante los segundos que duran esas escenas; mariconerías mías, ya sé. Lo nuevo es la tecnología pero ya viví momentos parecidos con el primer libro que me regaló mi madre cuando aprendí a leer, un ejemplar de 1915 de los Cuentos de Charles Perrault (siglo XVII) que también había sido para ella su primer libro. Imagino que muchos lo conozcan y (aparte del realismo recreado en la serie de TV) estén de acuerdo con que aquellos cuentos “infantiles” y los magníficos grabados eran tan gore como lo es el Game of Thrones de hoy. Luego Disney acarameló muchos de los cuentos que ya incluso Perrault había atemperado. En realidad eran leyendas orales a las que él dio forma literaria y editó para los niños. Si quieren leer descripciones y grabados crudos de baños de sangre, asesinatos por adulterio y bestias asesinas, deben buscar una edición que incluya las ilustraciones del original. Barba Azul es posiblemente el que se lleve el Grand Prix Gore pero Caperucita, La Bella Durmiente, Piel de Asno y muchos más, asustarían hoy todavía a los fans de Game of Thrones.
    Buen post, gracias.

    • Juan Miguel dice:

      Ves F Hebra, tu entrada son las cosas que me gusta leer.
      Tengo que confesar que, aunque sé que no lo creerán, el tema de esta semana no sé de qué se trata a ciencia cierta, solo mire, así, muy rapidito. Es que me fui a montar caballo al rancho de un amigo y no estoy acostumbrado y termine con un fuerte dolor en los “concejales”
      Llegue a casa y me tome un par de advil y se me paso el dolor. Pero ahora noto, que el problema no son los “concejales” sino con el “alcalde” que está un poco alicaído.

  3. Juan Pablo Noroña dice:

    Ja.
    ¿La ficción cruel? Lo siento, pero lo que sale en Gmae of Thrones palidece con atrocidades mayores ocurridas en los períodos históricos ingleses de La Anarquía y La Guerra de las Rosas, en que está más o menos basado Game of Thrones. Recomiendo leer la serie de libros de Allison Weir, muy entretenidos e informativos, donde se ven cosas iguales o peores, y todo histórico, todo ocurrió.

  4. ¿Has leido a Exquemelin? Es un autor realista de la epoca de los piratas (medico y pirata). Te deja con pesadillas de las cosas que narró.

  5. F. Hebra dice:

    Es la eterna discusión de si el Arte imita a la Vida o la Vida imita al Arte, maravillosa materia de “dilettanti”, y sin mensaje peyorativo.

    • Juan Miguel dice:

      Bueno, en realidad no sé lo que es Game of throne, pero imagino que es un absurdo. Claro, podría buscarlo y ver de qué se trata, pero no lo hare.
      Pocos días después del 911 comente, que de seguro, para el seis de enero, día de los estúpidos y sin ningún tipo de argumentos histórico o arqueológico, Reyes del Oriente, los juguetes que más promocionarían los comerciales de televisión serían los trajes de bomberos y de policías, y no me confundí ni un milímetro. Así son las cosas de crueles.
      No sé cómo los franceses, siendo un pueblo tan rebelde y orgullosos (ya por 1800 una francesa mandaba al carajo a su marido sin miramientos y se buscaba otro hombre, los mismo negro que blanco) permiten los McDonald o un nefasto he ideológicamente perverso Parque de diversiones Disney World en Paris.
      En Estados Unidos se aprobó la ley número un millón hace unos diez años y que en su inmensa mayoría son para prohibir y asombrosamente, ninguna prohíbe la venta de armas, que es lo más violento que pueda existir sobre la faz de la tierra.
      Pero ¿porque digo todo esto? primero, porque hoy tengo deseos de cantar los versos más tristes y porque sé en lo que se convierte una sociedad donde las ganancias prevalecen por encima de cualquier ética y dignidad; en una sociedad de consumo y de llamada prensa libre, Hemingway se convierte en pornografía y Cervantes en las profecías de Nostradamus.
      Miren, sin ir muy lejos, como una producción independiente en Cuba ha convertido a Leonardo da vinci en un repulsivo enfermo sexual. Y luego el autor de este blog se queja de la violencia sobre las ganacias ¿no se dan cuenta de la asombrosa similitud? Sera que yo vuelo más alto.

  6. Juan Miguel dice:

    Ahí les dejo este impresionante material, sencillamente un guion fuera de liga, que habla, no solo de los orígenes de la violencia, si no, de la esencia misma de la naturaleza humana. Disfrútenlo.

  7. OsoMichuacano dice:

    !!Crueldad ni crueldad esas series de mierda!!

    Crueldad es trabajar como un burro en tu país durante mas de 50 años y después recibir una jubilación de 10 CUC al mes, que no te alcanza ni para comprar el desayuno.

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