MIEDOS

Publicado: 29-10-2014 en Sin categoría

 Este es un mundo lleno de fobias con nombre propio.

 Mi socio Augusto es biólogo, así que tenía un árbol en la sala de su apartamento del Nuevo Vedado. En el árbol vivía un chipojo de unos treinta centímetros. (O tal vez menos; a mí me aterraba, así que probablemente le pongo de más). En una ocasión Augusto se lo subió al hombro para mostrarme que era inofensivo. Dio un paso, y ya yo estaba en la puerta. Deja al puñetero bicho en el árbol o no vuelvo a venir aquí aunque empieces a vender carne de puerco a cuatro pesos la libra, le advertí.

 En el ámbito zoológico, además de los lagartos grandes, me asustan las serpientes. He sostenido un jubo, pero yo estaba más nervioso que él. Reptiles aparte, tolero bastante bien al resto del reino animal. Mucha gente –mi madre, por ejemplo– no soporta las ranas; otros las cucarachas o las mariposas nocturnas. Yo no tomo precisamente a estas criaturas a guisa de mascotas, pero puedo convivir con ellas en el mismo kilómetro cuadrado.

 También padezco de vértigo, un vértigo feroz. Subí a la pirámide del Sol de Teotihuacán, pero me mareo en un tercer piso. Puedo ver una ladera desde dos mil metros de altura y no pasa nada; el problema son los abismos, los bordes cortados a pico.

 Me asustan las fotos de los libros de medicina, esas de llagas, cánceres y chancros.

 Algunos miedos se difuminan con la edad. Recuerdo la primera vez que vi The time machine, la versión de George Pal de 1960. Yo tendría unos ocho años, y me asustaron tanto los morlocks que esa noche, por única vez, me fui a dormir a la cama de mis padres. (Ahora los veo como unos enanos bajitos con cortes de pelo a lo The sweet). También tengo un recuerdo confuso de una noche, a mis cinco años o así, en que, pensando y atando cabos, comprendí la muerte. Es decir, me enfrenté a la noción de que alguna vez no voy a estar. Fue terrible.

 Como hay pánicos que se van, otros se te enciman porque vives, porque sales a la calle o tomas partido. Tengo miedo a adocenarme, a preferir un día no decir lo que pienso, a optar por la prudencia y la blandura. Por supuesto, también tengo miedo a estar preso –en Cuba me han detenido tres veces, pero por pocas horas; la más larga, desde la tarde hasta la mañana siguiente– y al mismo tiempo, tengo miedo a ser cobarde. Ya saben, de verme abocado a uno de esos momentos en que hay que resistir la presión e incluso la tortura, o en que es preciso sacrificarse por alguien o algo y no atreverme, o peor, reaccionar como un miserable. Hasta ahora no tengo nada serio que reprocharme, pero supongo que nadie sabe nunca cómo va a portarse hasta que lo sorprende una situación de alto calibre. Ahí está la extraordinaria Ascensión (1976), de Larisa Shepitko, donde el guerrillero que parece duro se quiebra enseguida y el indisciplinado muere como un hombre.

 Nadie es héroe porque planifique serlo.

(28 de octubre 2014)

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comentarios
  1. Omar dice:

    Yo tambien tengo miedo a ser cobarde. Lo he sido antes y son de esas cosas que uno nunca olvida.

    Omar

  2. En cuanto a los miedos recomiendo lo que Yoko a John en su canción de Double Fantasy: “Don’t be afraid to go to hell and back. Don’t be afraid to be afraid”.
    Sobre el asunto de los héroes y toda esa parafernalia… Ya está bien, ¿ok? Hace años que no me engañan por más que lo pretendan. No hay héroes. Lo que hay son tipos inteligentes que montan su personaje y aparecen ante los demás como seres especiales, capaces de liderar a las masas, de conducir pueblos, de implementar soluciones. Es mentira. Al final terminan aprovechándose de la inocencia de la gente. Viven como reyes, sin trabajar, incapaces de hacer otra cosa como no sea expoliar a aquellos en cuyo nombre alzaron la voz. Y matan en nombre del pueblo. Y se entronizan en el Poder en nombre del pueblo. Y destruyen el país en nombre del pueblo. Me cago en todos ellos. Otros mueren por casualidad sin llegar a saborear las mieles a que en realidad aspiraron. Se jodieron antes de tiempo, nada más. Nada de heroísmos. Algunos de nosotros tenemos esa especie de necesidad fisiológica (o psicológica) de adorar a otros. Tal vez forme parte de la naturaleza humana y eso explicaría el origen de las religiones. Mejor librarse de tales ataduras. Mi héroe soy yo mismo. Cada día me levanto bien temprano para ir al trabajo. Hago lo mejor que puedo. Trato de cuidar a mi familia. Trato de ser solidario con mis vecinos, con mis compañeros de trabajo, de ayudar en lo que esté a mi alcance. Nunca he estado preso. No pienso estarlo. No van a torturarme. No voy a encabezar una protesta. No quiero ser jefe de nadie. No me interesan las mieles ni de abeja… No adoro a nadie. Nadie me adora, salvo mis hijos (y ojalá mi esposa). Cuando estoy deprimido leo un poco, escribo un comentario en el blog de Eduardo del Llano. No temo a los largartos. Nunca he atrapado un jubo. No tengo paradigmas. Y soy feliz.

    • Dromedario dice:

      Estoy de acuerdo con el comentario anterior, yo tambien tengo miedos, muchos miedos y no adoro a nadie, aprendi hace mucho tiempo que los hombres somos de lo peor, arrasamos cuanto esta en nuestro camino incluyendo el medio ambiente. Como diria Marti “Y como los funcionarios son seres humanos, y por tanto abusadores, soberbios y ambiciosos” o “De mala humanidad no pueden hacerse buenas instituciones.” O tambien recordando la frase “Mientras más conozco a los hombres, más quiero a mi perro” atribuida a Lord Byron y tambien a Diógenes, ya que la expresión proclama que la especie humana literalmente es menos que un perro en términos de lealtad, credibilidad y confianza.

    • Er dice:

      Sorprendido con su exquisito comentario. Sepa usted que somos dos….Y quizás hayan otros pero hasta ahora no los he conocido

  3. Ahmed (en la entrada del Guiñol los martes) dice:

    Eduardo;
    Para complementar tus reflexiones sobre los miedos; recomiendo escuchar el duo de Buena Fé y Los Aldeanos cantando “Miedos”

  4. Augusto Juarrero dice:

    Eduardo, sabes que cuando se nos murio el chipojo sufrimos la perdida como si hubiera sido un perro o algun otro pet mas cercano al hombre. Se murio despues que una buena fumigada contra el dengue en toda la casa. Yo por mi parte no tolero las cucarachas voladoras, un miedo que no puedo controlar.

    • Lamento su pérdida, Sr. Juarrero. Dios reciba en su seno al chipojo.

    • Omar dice:

      Maricona con el chipojo de Augusto. Y murio directamente de la fumigacion o porque no encontro insectos para comer?
      Yo tengo un socio biologo que quizas a Augusto le suene. Se llama Ariel y tenia varios chipojos en un cuarto de la casa donde trataba de recrear las condiciones de donde los habia tomado. Algunos le decian Ariel el chijopo. Un tipo con un espiritu arrollador.

      • Augusto Juarrero dice:

        Omar, aunque soy biologo marino, conoci perfectamente a Ariel el Chipojo, mucho mas joven que yo pero coincidimos bastante en eventos cientificos y en ocasiones cuando iba a mi instituto. Saludos

      • charlitos dice:

        Augusto, conociste o tuviste algo que ver con CARISUB ??

  5. Samuel Smith dice:

    Las fobias y los miedos son variados y a veces incomprensibles. Recuerdo de niño muchos temores, la mayoría inducidos por adultos, como “si no te comes la comida te vamos a inyectar”, entre otros similares. Por suerte, desde que supe leer tuve un héroe que invocaba en mis momentos de pánico. Con relación al terror político, le entiendo perfectamente. Yo también siempre viví con miedo a perder mi trabajo, miedo de ser un apestado social, a que sufrieran mis hijos por mí, miedo de ir a la cárcel, y un etc. gigante. Un día del año 1990, conocí a través de un médico amigo al hombre que me hizo barrer todos mis horrores: Osvaldo Paya Sardiñas. Su proyecto no tenía aun el nombre de Proyecto Varela, simplemente, le llamaba “iniciativa ciudadana” para la recolección de 10 mil firmas aspirando a una nueva constituyente. La sencillez y grandeza de sus palabras, su clara convicción, la valentía sin alardes, la voz suave y cadenciosa me hizo ver la reencarnación de mi héroe infantil: José Martí. Por supuesto que estampé mi firma. Días después tenía tanto miedo que estuve tentado a borrar mi nombre de la lista. Al fin, puedo más la convicción que el miedo y mi firma siguió allí, espero, hasta el día de hoy. No hay súper héroes, simplemente hombres que logran vencer algo al miedo y hacer lo correcto en los momentos duros y difíciles. A veces lo logramos; a veces no.

  6. Aquiles Baeza dice:

    Dice un proverbio chino: “El que teme sufrir, ya sufre el temor”. Yo tengo miedo a encontrarme un día un comentario inteligente debajo de un post de Eduardo y que me vaya a dar un infarto por la sorpresa.

    • Sugerencia: Escriba usted mismo el comentario inteligente, Sr. Baeza. No tenga miedo.

    • charlitos dice:

      Haga usted algun comentario inteligente, eso le ayudara a vencer el miedo .
      Yo por mi parte no le temo a sus comentarios centripetas y romanceros hacia Eduardo. (Son agachados y flojitos)

    • Er dice:

      Jajajajaja Hay tipos con un sentido del humor que arrancan carcajadas..Gracias

    • Cartacuba dice:

      Aquiles, coincido contigo. Además, creo que hoy va a ser el último día que lea un comentario en los post de Eduardo; porque despues de leer tanto comentario estúpido creo que he perdido mi tiempo.
      A partir de la semana que viene, leeré el post de Eduardo, lo comentaré y cambiaré de página web.
      A propósito, si alguien quiere contestarme,, sepa que no tendré el “honor” de leerla y mucho menos de contestarla, por lo antes dicho.

      Gracias, (click en “Publicar comentario” y cambio de website)

  7. Andy Crabb dice:

    Eduardo: De la misma manera que aquellos que tienen miedo volverse locos nunca lo estarán, los que tiene miedo volverse cobardes es divicil que les toque.

  8. Eduardo equivocó la profesión. Debio ser psiquiatra, para tratar a todos los locos que frecuentan este blog.

  9. Aquiles, aqui le dejo un comentario inteligente: A lo único que le debemos temer es al miedo como tal. Franklin D. Roosevelt

  10. charlitos dice:

    Y ahora complaciendo peticiones y a riesgo de que al Sr Aquiles le de un infarto , intentare hacer un comentario inteligente.
    Yo soy lo que pudiera llamarse un sobreviviente de la aeronautica sovietica , en esos aparatos acumulo mas de sesenta vuelos naciales y unos cuantos internacionales . Aparatos que van desd el IL 14 al IL 62 , pasando porel AN 24 (en el que mas he volado) el AN 26 , el YAK 40 , el YAK 42 , el IL 18 , el TU 154 y el IL 62 , ademas he volado en B 727 , B 737 , B777 , A 300 , y A 320 , DC10 al menos que yo recuerde , pero aun sufro ataques de panico dominados cada vez que me tengo que subir a un avion .
    Y no creo que sea cobarde , pues pesque submarino desde niño con una caretica Champion sin snorkel y una flecha Hawaiana , anduve en moto por toda la Habana y tuve 3 o 4 accidents como para quitarle las ganas al mas guapo , me jugue el pellejo haciendo compras en Tepito y vivi en San Miguel .

  11. Mr. Ladilla dice:

    Todos los que opinamos en este blog somos unos pendejos llenos de miedo (dentro de los que me incluyo) ya que nos fuimos pal carajo con los pantalones cagados, por miedo a salir a la calle todos los dias, a la policia, al G2, a los chivatones, a los envidiosos y a un largo etc. Ahora ustedes pensarán que el bloguero es valiente porque aun no se ha ido. Nada más alejado de la realidad. Sencillamente la razón por la que el bloguero “valiente” navega en aguas turbulentas es porque tiene el respaldo de las instituciones oficiales. De ahí que un dia tira para la derecha y otro para la izquierda. Ahora lo único que me faltaba por escuchar es que el bloguero-realizador es un héroe. Hay que tener la cara de concreto. Lamentablemente y por mucho que nos duela la verdad ya en Cuba se acabaron los mambises, los cubanos de hoy (con algunas excepciones por supuesto) somos descendientes de Pendejón Gonzales.

    • Mr. Ladilla, le rectifico un detalle: no todos “nos fuimos pal carajo”. Así que me declaro pendejo en moneda nacional.

      • charlitos dice:

        !!! LE ACOMPAÑO LOS SENTIMIENTOS HERMANO !!! . Pero de cuerpo ausente .

      • Mr. Ladilla dice:

        Ha sido un comentario muy ocurrente, pero por el acceso fácil que tiene a internet no pensé que viviera dentro de Cuba. Debería darle la fórmula al dueño del blog porque según dice no tiene acceso fácilmente. ¿Por qué no le tira un cabo en ese sentido?

    • arielmaceo dice:

      RM ladilla aqui el unico pendejo eres tu, no me he ido a ninguna parte. Yo también tengo un monton de miedos, pero creo que estos existen para volver la vida más interesante.
      El coco nunca va a dejar de dar vueltas en tu cabeza. Eso es un hecho

  12. Falcon dice:

    El dia que fusilaron a los tres de la lancha de Regla a todos los cubanos nos castraron un poco. Hasta ahi llegue yo. Cada cual tiene su punto de no retorno de acuerdo a su edad y aguante. Deberia haber una solucion intermedia entre Pilatos y la cruz.

  13. Abel Lloret dice:

    La oración que cierra el post me parece que lo resume todo. En el tema del héroe, el santo y otros calificativos de similar envergadura, el punto clave es la autenticidad, dada por la ignorancia de tales virtudes por quienes de verdad las poseen. El héroe o el “santo”, conscientes respectivamente de su propio heroísmo y santidad, ya no son tales, porque sus acciones se orientan planificadamente hacia la recompensa, sea de la clase que sea, que de ellas puede derivarse. Es la acción inconsciente, por la acción misma, la que no persigue nada más, y por tanto auténtica, lo que los hace tales. Lo que forma parte de su naturaleza, quiéranlo o no. La discreta flor del campo perfuma y halaga la vista sin saber que lo hace, ignorando si hay alguien alrededor; está siendo simplemente lo que es, porque no puede ser otra cosa, y es por eso auténtica. La flor de plástico te llama a gritos: “mírame, soy hermosa, tócame, cómprame”, y es eso, plástico. Hay hombres ateos, borrachos, malhablados (que incluso se cagan en Dios), que por la forma en que inciden en las vidas de todos aquellos con quienes se cruzan, son verdaderos santos y no lo saben. Otros, que ostentan santidad, pureza, yendo a iglesias y llenando a cada minuto las conversaciones de referencias bíblicas, vaya usted a saber lo que ocultan tras el disfraz que necesitan apoyarse tanto en el cielo. No sé por qué siempre me dieron mala espina todos esos santurrones conscientes de su santidad. Tenga o no motivos para dudar de su sinceridad, o calidad como personas, algo me indica siempre alejarme de ellos como de la peste, y jamás querría a ninguno como amigo.

    Me uno a las condolencias por el chipojo de Augusto.

    • Abel Lloret dice:

      Coño, de verdad que después que lo mencioné, me quedé pensando en el chipojo de Augusto, imaginando con tristeza como habrían sido los últimos momentos del pobre animalito. Quizás amaneció, un día como cualquier otro en su ramita, moviendo en círculo sus ojitos, desplegando orondo su pañuelo, en espera de su siempre disponible alimento; y de pronto asfixiándose brutalmente con ese gas de mierda. De veras lo siento; pero bueno, más se perdió en Auschwitz. Y siempre que algo me conmueve las musas me visitan, lo cual casi nunca resulta improductivo. Por eso, en este otro respiro en mi turno de madrugada, su inspiración me premió con un pequeño poema, humildemente para Augusto, por su dedicación al animalito, y como lamento por su pérdida. No es un un simple “Responso por un chipojo” (cualquiera), sino que está individualizado para el de Augusto. Y, en serio bro, siento que haya muerto de tal manera.

      Sinceramente:

      Por tu chipojo, Juarrero
      mis condolencias te doy.
      No sería lo que soy
      sin empatía primero.

      Es tu ejemplo lo más pleno
      sin ruido ni ostentación,
      de amor y dedicación
      por un reptilito bueno.

      Por eso una frase quiero
      que permitáis sin enojo:
      “Pioneros por el chipojo.
      Seremos como Juarrero.”

    • F. Hebra dice:

      Sobre los héroes y el hecho de que “sus acciones se orientan planificadamente hacia la recompensa” se ha discutido bastante pero creo que hay otro punto, ligado al anterior pero más radical. Nos lo puso en bandeja un film holandés del director George Sluizer en 1988: The Vanishing. No me refiero al pésimo remake que hizo el mismo director, ya en Hollywood, en 1993. En esta última, por supuesto, adaptó y arruinó su propio guión al agregar un estúpido y complaciente “happy ending”. En la original holandesa, muy superior a su posterior versión auto plagio, se anuncia lo trágico que será el final con la frase de un personaje: “No confío en los héroes porque el héroe, por definición, toma acciones extremas; algo que lo describe como lo que realmente es: un extremista ” Trailer francés: https://www.youtube.com/watch?v=KlO2oIieI44

  14. Sentido réquiem por el chipojo de Augusto el que ha escrito Abel.

    • Abel Lloret dice:

      Bueno Augusto, sorry, puedes desechar la última estrofa, ya no procedería cambiarla. No pareces muy nostálgico que digamos por la época de las consignas y el “hombre nuevo” guevarista; aunque, similitudes estructurales aparte, las aspiraciones de los pioneritos aquí mencionados son puramente ecológicas.

      • Augusto Juarrero dice:

        Abel, si quieres saber cuan nolstalgico soy por la epoca de las consignas o cuanto desprecio esa epoca, entra en mi Twitter y veras brother, te lo dejo de homework.

  15. charlitos dice:

    Caramba , quien lo diria, que el humildisimo Chipojo de Auugusto iba a opacar el pretendido brillo del post de Eduardo.
    Nada : No van a ir muy lejos los del Ferrari si se les poncho una goma .
    (esto ultimo no es invento , lo vi en un reciente viaje a los cayos)

  16. Mr. Ladilla dice:

    “Me han detenido tres veces, pero por pocas horas; la más larga, desde la tarde hasta la mañana siguiente”…Las dos primeras más cortas fueron para enriquecer el expediente de desafecto y que la máscara sea mas creíble, ¿La última? Para dar el reporte al agente que lo atiende, probablemente sobre sus compañero de trabajo del ICAIC y quizás de algún que otro amigo cercano. Disculpen mi sinceridad pero eso es lo que me parece conociendo como funcionan las “SS”

    • Cartacuba dice:

      ¿”SS” significa Supersingao Seguroso?¿Si conoces como funciona es porque formas parte de la organización?

  17. Omar dice:

    Hay una sorprendente armonia en los comentarios de este post.
    La cobardia nos ha unido.
    Increible.
    Via el panico, carajo!

    Omar

  18. Carlos dice:

    Buen post. Recien termine de leer “Informe sobre mi mismo” de Eliseo Diego. Se esbozan algunos de nuestros miedos comunes. Aunque la verdad esperaba mas del libro.

  19. arielmaceo dice:

    Omar tiene razon, ayudar a los niños de cualquier lugar también nos uniria. Pero alguien escogio y nos enfrentó a un enemigo poderoso, para unirnos de esa terrible manera.

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