BIENAL

Publicado: 23-06-2015 en Sin categoría
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 La Primera Bienal de la Habana tuvo lugar en 1984, mientras yo cursaba el cuarto año de Historia del Arte en la UH. Las autoridades docentes seleccionaron un grupo de estudiantes de Plástica del ISA y de mi propia carrera, entre ellos un servidor, para trabajar como guías en las sedes del evento. Me tocó en el Pabellón Cuba, y durante varios días debí apostarme en un área concreta y responder dudas de los espectadores, sugerir interpretaciones y reconducir polémicas. Recuerdo un militar que arremetió, con inesperada labia, contra la pertinencia de cualquier arte no figurativo; el público se arracimó para escuchar nuestro debate, tomando, en su mayoría, partido por el uniformado (está todavía muy arraigada la noción de que esas son cuatro manchas que podría hacer cualquiera), y tuve que optar por una retirada discreta luego de exponer mis puntos de vista.

 Entre 1985 y 1990, ya graduado, escribí algunas críticas en Juventud Rebelde, Trabajadores, Revolución y Cultura; luego me fui apartando del medio y concentrándome en la literatura y el cine. A estas alturas no pretendo ser un especialista en Artes Plásticas, y apenas si consigo mantenerme informado acerca de las principales tendencias.

 Para la XII Bienal (22 de mayo al 22 de junio) la ciudad se ha llenado de conceptos y formas interesantes. Para empezar, el Morro mismo ostenta una collera rosada –el color del evento– que lo hace parecer más que nunca un pene alerta, una declaración de priapismo a la entrada de la bahía. Sólo en la Habana Vieja y Centro Habana hay una treintena de instituciones vinculadas a la muestra principal, desde aquéllas que han sido sus sedes históricas, como el Centro Wifredo Lam, el Centro de Desarrollo de las Artes Visuales y las dos alas del Museo Nacional de Bellas Artes, hasta el edificio de la editorial Abril, frente al Capitolio, cubierto completamente por una instalación del coreano Han Sungpil. Y luego están las obras a lo largo del Malecón, el Pabellón Cuba, y las muestras colaterales, encabezadas por  Zona Franca, la muestra de Arte Cubano Contemporáneo en el colosal recinto del Complejo Morro-Cabaña; la embajada de España, la Fábrica de Arte, un montón de galerías en Plaza, Playa y otros municipios… Es prácticamente imposible verlo todo, así que me limitaré a reseñar algunas de las piezas y performances que más me interesaron.

 Performances de Cirenaica Moreira en la embajada de España, 23 de mayo: hizo dos; uno de ellos, Un ejercicio de poligamia (Sesenta voluntarios para besar a la artista) consistía justamente en eso, documentado con fotografías que se exhibieron posteriormente. Los besos eran a través de condones femeninos con que Cirenaica se cubría la boca; en realidad hubo cosa de un centenar de voluntarios pero a última hora la mayoría se acobardó, de modo que fueron alrededor de una veintena de besados, un servidor entre ellos. Detalle interesante, la mitad de los besados fueron besadas.

 Performances de Grethell Rasúa y Mabel Poblet en la embajada de España, 23 de mayo: Grethell trabaja regularmente con fluidos corporales, de los más sublimes a los más perversos. Durante uno de sus performances, presentado en video, lamía lascivamente un cactus, lacerándose y ensangrentándose como es de suponer. Otro, Por el bien mayor, este en directo, consistía en sacarse sangre a sí misma y escribir con el líquido un texto bastante largo. El de Mabel Poblet tenía que ver con la energía consumida y la purificación tras el acto amoroso: la artista se daba una interminable ducha caliente en un cubículo cerrado, de manera que podía entreverse su cuerpo a través del vapor.

 Las piezas de Tomás Sánchez en Bellas Artes: Tomás sigue siendo el maestro del paisaje metafísico. Una de las obras, Adoración, me impresionó en particular por el tratamiento cinematográfico de la luz. También en Bellas Artes está Tramas, de Gustavo Pérez Monzón, otro sobreviviente de aquella memorable Pintura fresca del 79.

 El salón de los premiados, en la galería del Fresa y Chocolate: artistas distinguidos con el premio Nacional de Artes Plásticas desde los años 50. Recuerdo Plaza cívica, una foto de Ernesto Fernández Nogueras de 1957, que nos revela la construcción del mausoleo de Martí en la Plaza. La cabeza del héroe está en el suelo, asegurada con unos maderos afincados en sus ojos, de manera que parece que acaban de cegarlo.

 Las piezas de Glenda León: En la Cabaña exhibe cosa de un centenar de fotos de jabones con pelos humanos. Los jabones son de colores diferentes y los pelos forman dibujos de inesperada belleza; yuxtapuestos constituyen una suerte de mosaico del instante. En el Centro de Desarrollo de las artes Visuales tiene Música concreta, una instalación consistente en un piano cuyo teclado ha sido comprimido y empaquetado formando un cubo que yace, pulcro, sobre la zanja desnuda que debería ocupar.

 Las banderas de Michel Mirabal, en La Cabaña: Banderas de la serie Proteína, obras matéricas sobre madera que incorporan casquillos de balas, arroz, pedazos de carne y otros ingredientes. Hay un humor frontal en estas piezas que parecen resumir la tragedia de la cubanidad. Con la misma ironía, Mirabal refleja los sucesos recientes: My new friend es una bandera norteamericana; Fiesta consiste en una bandera cubana y otra norteamericana entrelazadas a la manera de la propaganda política más kitsch, con fuegos artificiales de fondo. Las obras que aparecen en mi corto Arte integran esta serie.

 Las piezas de José Toirac y Meira Marrero: Expuestas en el Morro, son exquisitos ejemplos de sátira política. Toda la gloria del mundo cabe en un grano de maíz consiste en un grano de maíz… pero de oro. Parábolas es una serie de fotos de Fidel relacionadas con pasajes bíblicos; por ejemplo, vemos a Fidel y Vilma Espín aplaudiendo, la obra se llama La conversión de María Magdalena; En el monte de los Olivos muestra a Fidel, con pantalón verde olivo, cortando caña; La resurrección es una página de Juventud Rebelde con fotos del político en un momento en que se rumoró con mucha fuerza que había muerto, etcétera.

 Primeros planos, primeras planas de Ares, en el Morro, es una serie de enormes páginas de periódicos imaginarios; los textos de las noticias salen velados, como fuera de foco, pero las caricaturas están cargadas de sentido: Zapping muestra a un funcionario con el mando apuntando a su propia cabeza; Límites tiene a varios personajes hablando, con las lenguas extendidas hacia arriba, pero una línea discontinua establece el límite y corta los trozos de lengua que se aventuraron más allá; Futuro es una página en blanco…

 Autorretrato a los 50 años, de Tonel, expuesto en el Morro, es un libro de artista publicado en Canadá. Las páginas sólo tienen el año, el nombre que se le diera en Cuba y la edad del artista por entonces; digamos, 1967, Año del Viet Nam Heroico, encabeza una página en blanco, al pie de la cual se lee Autorretrato a los nueve años…, y así sucesivamente.

 Los jardines invisibles de Arturo Montoto, en la Cabaña, muestran cosas tiernas, íntimas, vislumbradas tras rejas y barrotes.

La historia es de quien la cuenta, de Duvier del Dago, en la Cabaña, se apropia de imágenes tomadas de la prensa, de comics, publicidad o películas, recontextualizadas; son particularmente reconocibles las citas de Milo Manara. En esta dirección están también las piezas de Eduardo Abela: un ícono ruso de San Jorge y el Dragón donde San Jorge tiene la cabeza de Elpidio Valdés y su caballo la de Palmiche, un papa con el rostro de Homero Simpson, etc.

 Revolución, de Lidzie Alvisa, en la Cabaña, nos lleva a la primaria, a esos millares de veces en que se escribió Revolución como parte de la fecha, o del contenido de alguna clase; la obra consiste en una pizarra donde está escrita la palabra; por detrás de la pizarra, las letras son cajas plásticas rellenas en sus tres cuartas partes con polvo de tiza.

 El Pez peo de Lázaro Saavedra en el Lam;  Interferencia, de Reinier Nande en el Centro de Desarrollo; en la Cabaña, las revisitaciones medievales de Agustín Bejerano; la arqueología del presente, de Camejo; las cosas de Guillermo Ramírez Malberti, como Colonial window (el símbolo del programa Windows detrás de una reja colonial, inclinada a la derecha como el icono) y Ceda el paso, ésta en el Pabellón Cuba, en que las franjas de la calle están coloreadas como la bandera LGBT; Patriotic fashion, de Janette Brossard (perros vestidos con ropitas diseñadas a partir de las banderas cubana, norteamericana, británica); Casa de muñecas, de Marlys Fuego (una casa de juguete con muñecas desnudas alrededor de la piscina, en la cama, etcétera, en inequívocas actitudes de orgía lésbica; delante de mí, una abuela despistada exclamó con entusiasmo “ay, si mi nieta ve esto, se vuelve loca”) son otras tantas piezas con el humor y el ingenio en la médula.

 Hay un buen puñado de artistas extranjeros, algunos de extensa fama como el hindú-británico Anish Kapoor (que presentó su trabajo en el lobby del Payret) o el ya mencionado Han Sungpil, con su gigantesca imagen de una pagoda surcoreana cubriendo el edificio de la editorial Abril, una intervención urbana de la estirpe de Christo. El austriaco Nikolaus Gansterer presentó en el Lam una instalación con dos plantas de tabaco, una sometida a Bach y la otra a una banda de Doom metal, para demostrar que la primera crecía mejor que la segunda. (Para mí, en todo caso, si algo demuestra el experimento es que las plantas dañinas prefieren a Bach). Leonello Zambón y Eugenia González, de Argentina, exhibieron en el Centro de Desarrollo El sueño de lo quieto, una instalación que reivindica la vida en medio de las ruinas; el italiano Michelangelo Pistoletto mostró en la Fototeca imágenes de su proyecto Tercer Paraíso, que lo ha llevado a dibujar por todo el mundo y en diversos soportes una reformulación del símbolo del infinito (en Cuba lo hizo con barcos cerca de la bahía, tomados en fotografía aérea). El norteamericano Casey Neistat presentó en el Pabellón Cuba sus videos que hurgan en la tecnología aceptada como buena y la personalizan según el gusto y las necesidades del artista (My custom glasses, Almost perfect camera). El húngaro-norteamericano Levente Sulyok, con Redistribución de lo sensible, también en el Pabellón, ofreció un espacio para las obras de artistas cubanos no incluidos en la Bienal…

 Incluso en el parque Lennon, a tres cuadras de mi casa, hay una enorme muela blanca que de noche parece flotar sobre la garita central. Y a lo largo del Malecón hay algunas instalaciones estupendas. Ahora bien, como ya dije, no lo he visto todo –conspiran el transporte, el calor, el tiempo, y las cubanerías: esta sala la cerraron el día de mi visita porque la cuidadora no fue a trabajar, aquella colección la retiraron antes porque alguien programó para esa fecha obras en el edificio– ni puedo hablar de todo, necesitaría escribir un libro y es probable que ya haya gente con más conocimiento que yo enfrentada a esa tarea. Es evidente, eso sí, la variedad temática y formal de la muestra, la mirada a menudo irónica, deconstructiva y desencantada, la predilección por los formatos mixtos. Quería mencionar además la exposición Wild Noise, obras del Bronx Museum of the Arts (BxMA) de Nueva York presentadas en el Bellas Artes habanero, que si bien estrictamente hablando no es parte de la Bienal, desde luego coexiste con ella. Entre muchos otros me interesaron Pull, de Mary Mattingly, esferas de materiales rústicos instaladas en el MNBA, el Parque Central y el Centro de Desarrollo de las Artes Visuales, que integran pájaros y peces vivos en una especie de nicho autosustentable; Inner melody, las gomas retorcidas, ferozmente expresivas, de Chakaia Booker, y sobre todo Mao-Hope march, de Öyvind Fahlström, el video de una marcha absolutamente surrealista emprendida en 1966, en la que los manifestantes enarbolaban carteles con los rostros de Mao Tse Tung y el comediante Bob Hope…

 Y para terminar, me habría gustado que Tania Bruguera, con su pasaporte en el bolsillo, participara libremente en la Bienal.

 

P.S.: Acuso recibo de la novela Crónica de una civilización revelada, de Abel Lloret, que el autor ha tenido la gentileza de enviarme por correo ordinario. Apenas he comenzado a leerla; hasta el momento, sabe bien.

P.P.S.: Durante los días 19 y 20 rodé Épica, el corto número 12 de la saga de Nicanor, con Luis Alberto García, Néstor Jiménez y Carlos Gonzalvo. Ahora me espera un par de meses de posproducción; espero tenerlo listo a comienzos de septiembre.

 
(23 de junio 2015)
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comentarios
  1. Gabriel M. Valdés dice:

    Me perdona mi falta de intelectualidad, pero la mayoría de las obras de la bienal son unas birrias. Ninguna creo pueda pasar a la posteridad y encontrar su nicho en algún museo. El año pasado visité el Museo Nacional y el aire acondicionado estaba roto con el peligro de que las obras de arte cubano se echaran a perder o de que los turistas se desmayaran del calor. El dinero gastado en esta bienal mejor se hubiera usado en dotar de aire acondicionado al museo.

    • Aquiles Baeza dice:

      Típico comentario estúpido y mierdero de los que cada día se levantan con la única misión de pasar inadvertidos, por bacterias como tú es que no avanza la felicidad

  2. Eduardo: te leo y me parece que estoy en el sitio presente y miro con tus ojos a través de tus palabras lo que antes viste tú. Me ha gustado gracias por el escrito.

  3. Augusto Juarrero de Varona dice:

    Gracias brother, que excelente escrito, lo mejor que le leido sobre la bienal hasta ahora. Mis felicitaciones igualmente a mi querida amiga Cire!!. Abrazos

  4. Mr. Ladilla dice:

    Me imagino que el mejor performance de la bienal fue el que escenificó el propio bloguero. No tiene comparación en cuanto a puesta en escena ver a un relizador cinematográfico, autor de una de las mejores 100 películas de habla hispana y escritor prolífico y laureado haciendo cola para besar a una (otra) tarada. El ridículo habrá sido de dimensiones estratosféricas.

    • Aquiles Baeza dice:

      Ladilla: la única razón por la que no le haces honor a tu nombre es que a veces rascarse la picazón de una ladilla provoca cierto placer, pero verte en ese enganche semihomosexual, pseudocómico y de hígado a la italiana por la envidia lo que me da es lástima
      coñodetumadremente:
      Yo

    • Ladilla, que me ofendas me importa tres cojones, pero no utilices mi blog para insultar a una mujer. Tarada será la resingaísima de tu madre.

      E.

      • Mr. Ladilla dice:

        ¿Bloguero, cuál es la ofensa? Decir que el espectáculo de ver al mejor realizador cinematográfico de todos los tiempos haciendo cola para besar a una subnormal (bueno en realidad hay más de un subnormal en esta historia) es ofensa? Solo reproduzco tu experiencia.

        Post Scríptum: ¡Ah! y no pierdas el tiempo porque no tengo madre. De cualquier manera coñodelatuyamente…Mr. Ladilla.

  5. charlitos dice:

    Profecia cumplida:

    “”en este blogg solo quedarian 2 o 3 corifeos haciendole la ola y soplando la vuvuzela, y esto seria mas aburrido que un concierto de zambomba en La menor””.

  6. arielmaceo dice:

    Eduardo, super bueno el articulo!, lo voy a compartir en mi Facebook, a, besitos pa mis mamis, rm ladila y charlitos. las extraño!!!

  7. Me prometí a mí mismo no volver a comentar en este lamentable espacio. Pero el exabrupto del bloguero contra el pseudónimo Mr. Ladilla me devuelve las ganas… Ahora resulta que el artista es también un caballero, dispuesto a batirse por el honor de una dama. Lástima que tenga la boca tan sucia…
    Sus palabrotas son la prueba definitiva del fracaso.
    Por Dios, ¿en qué se ha convertido lo que debió funcionar como un blog cualquiera?
    Es hora de cerrar esto, Eduardo.
    Koniec, hermano. Fin.Ñámpiti gorrión. The End.
    ¿Qué va a pensar de ti el que lea esto dentro de cincuenta años?

    • Mr. Ladilla dice:

      Mi querido Liborio decirle quiero que el hecho de leer muchos libros e ir a la universidad no implica tener clase. Con la clase se nace y el bloguero evidentemente no tiene ninguna. Con ese vocabulario soez y el aspecto indigente y antihigiénico no se puede esperar otra cosa. En cuanto al lamentable blog, si dejamos solo que opine la escasa comparsa adulona este espacio no duraría ni una semana. Recuerde que este bodrio de blog está hecho a imagen y semejanza del autor, ahora covertido en caballero de la esbelta figura defensor de las damas.

  8. Arasenio dice:

    Eduardo, sé que esta fuera de contexto pero ` ¿pudieras publicarme esto?…digo si te atreves.

    Vacaciones otomanas….

    Pocos días después de que los guardaespaldas de Antonio Castro Soto del Valle agredieran a fotógrafos en la localidad turística de Bodrum, Turquía, para intentar impedir que tomaran imágenes del hijo menor de Fidel Castro durante sus vacaciones, los cubanos de la Isla van conociendo por vías informales algunos detalles del asunto que, como es habitual, los medios estatales no han divulgado.
    Algunos de los “enterados” cuestionan las “pomposas vacaciones de los hijos del poder” y su reacción ante “cualquiera que intente escrutar sus secretos de estado”.
    “No sabía que un simple médico del equipo nacional de pelota pudiera darse el lujo de alquilar yates, vacacionar en el extranjero y hospedarse en suites”, se asombra Orlando, exentrenador de boxeo.
    “Hasta donde sé, ni Alcides Sagarra, ni Higinio Vélez, Ronaldo Veitía o Eugenio George se pudieron dar un lujo más allá del recuerdo y cariño de este pueblo. Y esos sí que llenaron de gloria a esta revolución. Este señorito se permite esas libertades por su único privilegio: ser hijo de Fidel”, critica.
    Aleida, historiadora e investigadora en activo, dice que “la noticia no debería sorprender a nadie”. Recuerda que medios extranjeros se han referido en el pasado a los lucrativos negocios de familiares de la cúpula del régimen.
    “Lo que habría que preguntar es: ¿con el dinero de quién? A diferencia de las familias reales en cualquier otra nación, los Castro no son herederos de ninguna fortuna que no haya sido la usurpación de un poder con lo que han nombrado ‘revolución'”, cuestiona.
    “Lo aberrante es que toda esa magnificencia, a hurtadillas del pueblo, se subvenciona con la miseria y el sudor obrero cubano. La reacción de Tony Castro y su escolta ante los periodistas demuestra que su viaje no guarda relación alguna con su trabajo, sino que son vacaciones de placer…”, añade.
    “De todo este chisme me interesa detenerme en el capítulo represivo”, comenta un realizador audiovisual que percibe en “la fastuosidad de las vacaciones” de Antonio Castro un “viejo coqueteo” que apenas debería ser noticia. Pero la violencia contra los periodistas turcos, “agredidos en su propio país por un ciudadano extranjero”, sí requiere una alerta, opina.
    “La reacción del Castro menor y sus gorilas forma parte del mecanismo mental cubano. Es resultado de la impunidad que financiaba y garantizaba su padre, y ahora su tío, cuando se trataba de defender los ‘secretos y conquistas del trono'”, afirma el realizador.
    “Intentaron ocultar el descaro, el derroche y el sacrificio cubano lapidado por un personaje que por sí mismo nada merece”, considera.
    Varios distribuidores del “paquete audiovisual semanal” que circula de forma informal en la Isla valoraron la posibilidad de incluir las fotos y el vídeo que prueba la reacción de los guardaespaldas ante la prensa, “para que los cubanos de adentro” vean qué le sucede “a quienes importunan el jolgorio de los zánganos del colmenar”. Sin embargo, admiten que una decisión en ese sentido podría llevar “represalias contra el negocio”.
    Javier, distribuidor del paquete en las zonas de Centro Habana y Habana Vieja, dice que conectó “con otros colegas del giro, pero muchos se echaron para atrás”.
    “Traté de convencerlos de que si circulábamos el material masivamente, y a un mismo tiempo, se minimizaría el riesgo, pero el temor es muy fuerte. Los entiendo porque son los frijoles de nuestras familias y, por otro lado, también supone un riesgo para nuestra libertad porque es un tema bastante caliente”.
    Los cubanos consultados no tienen dudas de que la prensa cubana no emitirá comentario alguno, “a menos que sea para desmentir a la prensa extranjera, acusarla de alguna campaña contra el Gobierno o decir que la CIA está detrás de todo”.

    Extraído de “Diario de Cuba”

  9. juan varela perez dice:

    Ya habia dejado este blog por chancletero y chusma y así será para felicidad del bloguero, pero ahora no puedo resistirme. El tipo se ha dado cuenta de que si no contrapuntea con todas esas palabrotas -que denotan su falta de argumentos y carencia mental- , el blog se le convierte en un cementerio. Al tipo le encanta la pose de guapo de barrio, mas él, yo y quizás algún que otro forista sabemos muy bien que es un penco y un llorón. Ante la posibilidad de un par de buenos galletazos toca un tres que ni Pancho Amat.

  10. ¿Así que no tengo clase? ¿Y me lo dicen unos tipos que toman partido por quien insulta a una mujer?

    ¿Ustedes creen en serio, primero, que a mí me importa la cantidad de comentarios en el blog y, segundo, que porque últimamente son ustedes, los del Club Ladilla, casi los únicos que escriben, eso significa que no lo lee nadie más? Dios, son más comemierdas de lo que creí, y eso que creí muchísimo.

    Utilizo las procacidades sólo con ustedes, hijitos de perra, porque me he convencido de que es la única manera de hablarles, la única que merecen. Eso no significa que vaya a seguir honrándolos con mis respuestas.

    JVP, hace poco te respondí diciéndote basura por insultar, también tú, a una mujer aquí en el blog, y eché a la papelera tu miserable chismorreo acerca de ella. Dices que soy un cobarde, a pesar de que no soy yo quien se oculta tras un conveniente seudónimo. En cualquier caso, te doy una oportunidad de comprobarme penco y meterme una galleta. Cuando quieras, pero no en Morton´s, mejor en Fresa y Chocolate´s.

    Adiós, mis dulces mamalonas resentidas

    E.

    • juan varela perez dice:

      Bloguero, con ese cuento de guapo a otro. Ya has tocado el tres demasiadas veces. Ademas, tu no entras a Morton’s ni siquiera como invitado, porque a ti solo te pagan comidas en los cuchitriles, como Fresa y Chocolate, donde eres el convidado de piedra. Y basta, no te haré mas el honor de intercambiar contigo, menos aun en este estercolero que llamas blog.
      PS: Claro que te importan los comentarios, sino no tuvieras un blog, o simplemente inhabilitarias la posibilidad. Es que eres una vieja demodé con ínfulas de vedette, tratando de revivir imaginarias glorias pasadas.

    • Mr. Ladilla dice:

      JA JA JA JA JA…El guapetón de Fresa y Chocolate, bodrio habanero. Con esa cara de pendejón, ese aspecto de travesti y esa panza de cerveza pagada por otros ahora viene con el cuento de guaposo. No sea cara de ladrillo compadre que Ud no le ha tirado un hollejo a un chino. Con ese cuento a otros. Y bloguero claro que te importan los comentarios porque es el único momento en que se te alimenta el ego enfermizo.

    • Mr. Ladilla dice:

      Post Scríptum: Ademas bloguero no puede ser en Morton’s porque tu no tienes ni donde caerte muerto. En ese cuchitril donde vives, sin un medio en el bolsillo viviendo de las limosnas de los demás y ese aspecto antihigiénico, nada más de pararte frente a la puerta de Morton’s te dan una patada por el culo y te mandan para Camillus House.

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