LOS BEE GEES (Y ROBERTO CARLOS)

Publicado: 01-12-2015 en Sin categoría

A finales de los 70, cuando estalló el Saturday night fever, enseguida odié a los Bee Gees. Por herético que ahora suene, aquellos advenedizos eran presentados como los nuevos Beatles. Chillaban en You should be dancing y Stayin’ alive, pero ahí no había voces desgarradas, solos de batería o guitarra, no había nada a lo que un rockero pudiera aferrarse… Sabía nebulosamente que tenían un pasado (había visto su éxito My world, uno de los primeros videos de bandas extranjeras pasados en la TV cubana) pero fuera de ahí lo ignoraba casi todo: lo único palpable era esa música disco con letras pueriles. La burbuja reventó en julio del 79 en Chicago con la revuelta de centenares de personas que, al grito de Disco sucks!, quemaron álbumes del género y se enfrentaron a la policía, y con los Bee Gees free weekends de diversas estaciones de radio.

Y sin embargo, no obstante y a pesar de todo… ahora me gustan, especialmente porque fui descubriendo su trabajo previo al Saturday night fever, sus álbumes de cuando aún no habían recurrido al falsete y las voces de Barry y Robin e incluso la de Maurice eran identificables; álbumes como Bee Gees´1st (1967), Idea (1968), Odessa (1969) To whom it may concern (1972) o el más orientado al R&B Main course (1975). Nunca fue música muy elaborada en melodía o lírica, pero había temas de innegable magia y cuidados arreglos orquestales, y la vocalización soul del hermano mayor y el vibrato etéreo y un tanto gangoso de Robin eran acunados por fascinantes armonías.

La carrera de los Gibb (británicos, aunque el conjunto nació en Australia, adonde la familia emigró durante la infancia de las futuras estrellas) estuvo signada por peleas entre Barry y Robin, altibajos estéticos o de popularidad, e incluso por la muerte, y no sólo como objeto lírico. Llama la atención que varios de sus primeros éxitos contuvieran letras francamente sombrías, como New York mining disaster 1941, donde un grupo de mineros atrapados en un derrumbe se pasan fotos de sus seres queridos y se preguntan si habrá todavía alguien buscándolos; I started a joke, donde el sujeto debe morir para que el resto del mundo sea feliz, o I gotta get a message to you, en que sabe que le queda una hora de vida y camina junto a un predicador a quien pide le entregue un mensaje a su amada… en fin, textos lúgubres, demasiado centrados en la muerte para compositores tan jóvenes (todas fueron escritas en sus veinte). Luego, los hermanos fueron muriendo de menor a mayor: primero Andy (que no era miembro del grupo pero inició su carrera cuando los Bee Gees estaban en la cima, y de hecho les debió sus mayores éxitos) en 1988 a la edad de treinta años; después los mellizos Maurice en 2003 y Robin en 2012. Al primogénito, Barry, le ha tocado la dura suerte de sobrevivir a todos sus hermanos menores.

El nombre Bee Gees –por cierto, viene del plural de las letras B y G- especialmente los Bee Gees de la etapa disco, constituye para mucha gente sinónimo de kitsch intolerable, de pop fresa, pero lo cierto es que en 1997 fueron incorporados al Salón de la Fama del Rock and Roll. Por demás, la banda tuvo hits en cinco décadas consecutivas, escribió éxitos para estrellas como Diana Ross, Celine Dion, Barbra Streisand, Dionne Warwick o Kenny Rogers, y sus temas han sido interpretados por Janis Joplin, Elvis Presley y Nina Simone. Y si conocieron descalabros como el de Sgt Pepper’s Lonely Hearts Club Band (1978), Saturday night fever fue la banda sonora más vendida de la historia.

Y en lo tocante al falsete… uno lo escucha ahora, desprejuiciadamente, y no puede menos de admirar la técnica vocal, el control de la respiración y la limpieza con que Barry emite y sostiene las notas (consideren Too much heaven o Reaching out del álbum Spirits having flown de 1979). En su momento fue una elección artística acertada, y no necesariamente inédita: los intérpretes de corridos mejicanos, supuestamente muy machos, también lloran y se quejan en falsete. Con todo, mi voz favorita dentro de los Bee Gees es sin duda la de Robin, rarísima en el mundo del rock y el pop, privilegiada con un vibrato que apenas parece humano y que en temas como Lamplight, Never been alone o I started a joke reverbera como proveniente de la twilight zone

Me gustaría ver una película sobre ellos, con actores interpretándoles. Si la hay de los Beach Boys…

Ya he hablado antes de cómo el gusto se endurece al contacto con el tiempo. Lo interesante es que también se verifica el fenómeno contrario: entidades artísticas, movimientos estéticos, géneros que nos parecían carentes de todo interés, de todo swing, con el tiempo no nos parecen tan malos, llegamos a cogerles la vuelta, a apreciarlos, acaban por gustarnos. En parte, la nostalgia opera como vasodilatador; por otro lado, pasamos por experiencias que nos fuerzan a reconsiderar la rigidez de nuestro credo.

Y aquí llego a Roberto Carlos.

De nuevo, en mi adolescencia era lo peor, lo cursi, la blandenguería romántica. Sólo servía para apretar en el último tercio de las fiestas. Si te gustaba alguna canción, lo mejor era no confesarlo.

Con el tiempo uno descubría que el tipo es un dios en Brasil. Un Dios de cierto tipo de pop particularmente sencillo, pero dios al fin. Que gente como Caetano Veloso había cantado con él. Y que algunas de sus melodías se te pegaban como rémoras y las tarareabas a toda hora.

(Como les ocurriera a los Bee Gees, ha habido demasiada muerte en su vida. Tres de sus mujeres murieron de cáncer).

La cosa es que hace unos meses, inmerso en una ruptura amorosa, me descubrí escuchando Detalles y Usted ya me olvidó y asintiendo como si recién ahora comprendiera de lo que hablaba el brasileño, como si el tipo las hubiera compuesto para mí y me las cantara a nivel de socio, poniéndome la mano en el hombro y diciéndome Asere, lo que no te mata te fortalece, olvida a esa mujer que no hay más ná… Coño, estoy oyendo a Roberto Carlos, me dije, ¿qué puede haber después de esto?

Ya salí del bache, pero Rober, asere, gracias por tirarme el cabo.

(1 de diciembre 2015)

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comentarios
  1. juan varela perez dice:

    El pasado dia 28 tuvo lugar en Fresa y Chocolate el primer foro de cineastas. Según supe el party se calentó, pues más que de la muy inocua ley de cine giró en torno de la censura. He podido leer algunas intervenciones y artículos muy lúcidos y hasta valientes, como los de Gustavo Arcos y Enrique Colina. Me cuentan que hubo presiones y amenazas del régimen bien para que algunos no leyeran sus exposiciones o se abstuvieran de opinionar. Hasta un affaire con Eliecer Avila, a quien pretendieron echar por “contrarrevolucionario”.

    Digo todo esto porque me llama la atención que el bloguero aterrice hoy con una entrada cursi y anodina sobre los Bee Gees. Él, que no deja de decir que es un timbalúo, que se la ha jugado con sketches criticos, que recientemente nos disparó un par de entradas sobre la ley de cine y la injusta censura a Cremata, no ha dicho ni pío. Quizás, muy estratégicamente, dejó de asistir al foro. Tal vez fue, pero, como es habitual, se curó en salud y puso la marcha atras a la hora justa. ¿O estará despechado porque Colina, ignorándolo olímpicamente, hizo referencia a la pelicula Alicia en el….como la obra de Daniel Diaz Torres? Qui sait. De cualquier modo la impresion que deja es la del capitan araña.

    • charlitos dice:

      Amigo Varela, tienes mucha razon al señalar lo poco testosteronico que es en estos momentos el
      ponerse a disertar de Bee Gees y Roberto Carlos; Si buscas en you tube encontraras poniendo
      “supuesto funcionario del icaic” un pequeño corto de algo mas de dos minutos en el cual se ve exactamente en el Segundo 32 al bloguero recientemente afeitado y con su habitual expression de miedo secular.

      • Mr. Ladilla dice:

        Mis queridos amigos, no se quién y en qué momento filtró la información de que el bloguero es un valiente. Con es panza de cervecero y ese aspecto pusilánime realmente es la antítesis del valor, máxime cuando se le pueden acabar los viajecitos recostados. De cualquier manera a eso en mi pueblo le llaman Pendejón Martinez. Por cierto en relación a lo que dice Charlitos es correcto pero además me llamó la atención la palidez facial del bloguero, muestra de pánico sistémico.

      • juan varela perez dice:

        Gracias, Charlitos, no lo habia visto, muy interesante. Entonces el hombre fue a la reunion pero ahora nos entrega una aséptica entrada sobre Bee Gees, Roberto Carlos y una anécdota sobre ataques de tarro.

      • Mr. Ladilla dice:

        Ataques de tarro (uno más) porque la lista, según sus propias anécdotas es amplia. A eso en mi pueblo le dicen mala hoja o lo que es lo mismo no tener fijador. Bee Gees y Roberto Carlos, lo peor de la música en ingles y lo peor de la música en espanol. Esa referencia musical es directamente proporcional a la calidad de la obra del bloguero, de lo peor. Aunque a decir verdad si me obligan a escoger me quedo con Roberto Carlos y los Bee Gees.

  2. gacejas dice:

    Reblogueó esto en My Blog.

  3. EER dice:

    Roberto Carlos tiene cosas salvables, sobre todo en voz de otros. Hay un disco de Maria Betania cantando composiciones de Erasmo y Roberto que en su voz dulce son sencillamente bellos. Roberto Carlos es muy aplaudido en Brasil pero me parece que no es un dios. Quizas me equivoque. Hay en ese pais otros cantantes con mucho mas arrastre y mas cercano a esa categoria sempiterna. Roberto Carlos durante mucho tiempo se proyecto mas hacia una carera de cobertura intrenacional que hace dentro de su pais. Algunos en su momento, lo acusaron de ser un edulcorante de la dictadura frente a movimientos mas criticos como la bossa nova y cantantes como Chico. Tampoco puedo asegurarlo. De cualquier modo coincido con Eduardo en que la edad nos hace trampa. De adolescente odiaba a Roberto Carlos, hoy tengo un DVD con un concierto de el junto a Caetano Veloso, ademas del referido disco de Maria Betania.

    Los Bee Gees son otra cosa. Aun cuando puedo apreciar algunas canciones en general me parecen un fraude. Barry sigue siendo un “cheo” de marca mayor. El mas salvable quizas sea el difunto Robin. Las canciones son en general muy sensiblera y me dan siempre la impresion de no ser genuinos, sino que cada cancion se hizo con un oido y un ojo en el mercado. Con esa obsesion por el exito no se puede llegar a hacer buen arte. Eso no quita que oiga algunas canciones con nostalgia y que me gusten. Uno no debe confundir el gusto personal con la valoracion critica.

    Muchas veces que te guste algo esta asociado no solo a la calidad del algo sino a contextos asociados a ese algo, por ejemplo, recuerdos de algun descalabro emocional, o recuerdos gratos. Hay peliculas terriblemente malas, productos insulsos de accion muele cerebro o bobadas romaticas, que veo una y otra vez a lo largo de lo anhos. Y eso no quita que cuando las juzgue le pase la aplanadora por bodrios. Todos tenemos alguna “silly love song” escondida en el closet.

    Saludos

  4. EER dice:

    Por cierto, me vengo percatando que hay un grupo de fundamentalistas que estan obsesionados con odiar o despreciar o vaya usted a saber que enferma hostilidad contra Eduardo del Llano. Si tanto les molesta, por que se toman el trabajo de leerlo en el blog. Presiento que algunos de estos “valientes” viven en el extranjero y desde alli despotrincan contra Eduardo.

    Esos que destilan tanto odio, deberian ir al psicoanalista o al psicologo, que no es lo mismo pero es igual, no vaya a ser que esten proyectando su propia cobardia en una imagen construida de Eduardo del Llano que como alter ego, les saca las verguenzas de lo que nunca fueron y nunca seran.

    Reitero que no coincido con muchos puntos de vistas de Eduardo, incluyendo algunas de sus aproximaciones a la realidad cubana y sin embargo es precisamente esa diferencia de opiniones la que me hace respetarlo.

    • charlitos dice:

      Sr EER, me suscribo absolutamente a la declaracion de principios expresada en post anterior por el amigo Ladilla.
      “solo entro aquí para opinar en un foro público cuyo dueño tiene un ego desmedido, por lo que le molestaría más la indiferencia. Pero, por si no se ha dado ud cuenta yo soy un “troll” que entra aquí entre otras cosas para joder y decirle al bloguero algunas verdades que sus adulones no le dirían”. Saludos.

    • Alexis Torres dice:

      EER: lo mejor que haces es ignorarlos 100%. Así de simple. Un saludo.

  5. juan varela perez dice:

    Si, EER, los que “despotrincamos” vivimos en Extrangia.

  6. Alexis Torres dice:

    Filo, me hiciste recordar mi juventud. Millon de gracias. Confieso que tengo el grandes exitos de Roberto Carlos y que Stayin Alive es una de mis canciones favoritas, con un ritmo super pegajoso que nunca se pone viejo. Un abrazo desde Los Angeles (y Jeli te lo manda también). Alexis

    • Alexis, gracias por tu comentario. Tienes razón absoluta, a los del Club hay que ignorarlos; ellos, como Goebbels, se construyen su propia realidad y luego opinionan desde ella.

      Salúdame al Jely.

      Un abrazo

      E.

  7. ledesmadav dice:

    Otro que dijo adios: El exlíder de la banda de rock estadounidense Stone Temple Pilots, Scott Weiland, murió este jueves en la noche a los 48 años de edad.

  8. Mr. Ladilla dice:

    37 Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano en la Habana. Ahora se nos apea el bloguero hablando de los bodrios cinematográficos que vio y con el cuento que a un corto suyo le dieron el premio “La Cagarruta de Plata” al mejor guión. Pero de escribir sobre el problema migratorio de los cubanos en centroamerica, de eso: Bien ¿y tu?

  9. charlitos dice:

    “”LEY DE CINE O MUERTE””.
    Y ver que hay verracos que estaban elucubrando pasarle una “Ley de cine” a los mafiosos de Biran.
    Aqui tienen para que no se hagan mas pa… ilusorias.

    ”Una declaración de la presidencia del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC), que publicó el jueves el portal estatal Cubarte, puso coto a los debates recién suscitados por cineastas contra la censura, reuniones en las que, señala, “no puede haber lugar para los enemigos de la Revolución”.

    Chupense esa que es de “Fresa ….y Chocolate”.

  10. Abel Lloret dice:

    Refiriéndome por ahora a lo que comentas en el último párrafo del post, a mí también me ha pasado lo mismo. Algo así como sentir una especie de “puñetazo catártico”, con canciones, películas, en los antípodas de mis gustos, de pronto magnificadas o cobrando razón de ser con algún descalabro emocional, o trayendo de regreso un grato recuerdo, como muy bien complementa aquí EER, o simplemente pareciéndome idóneas en algún contexto. Entonces reconoces el aquello de que todo puede servir para algo. Cuando en el pasado me sentía abandonado o tarreado (suspicacia mía) por alguna que otra novia que creía prendada, y caía en angustia, no era en los poemas de los trovadores, sino en los boleritos de vitrola donde encontraba “consuelo”, o por lo menos lo que deseaba oír. Era como recibir la empatía de alguien que había ahogado las mismas penas, como tratar de ayudarse uno viendo lo común en lo que se piensa único, excepcional. Pero coño, cuando está uno transitando por eso, atrapado en la nube, es bien difícil relativizar, mientras aquella no da señal de disiparse. Y en contextos menos dramáticos, qué estupendamente “pegan”, hasta el punto de hacerse verdaderamente insustituibles, necesarias, algunas de esas “Silly love songs” . En una fiesta un día, con una de aquellas jebitas pasajeras, sonaba para mí oportuna y maravillosamente la “One more night” de Phil Collins; y en aquellos momentos por nada del mundo habría deseado que de aquellas bocinas saliera “Strawberry Fields Forever” o “I Am The Walrus”.

  11. PP-unidad6 dice:

    Hola Eduardo, muy bueno tu artículo. Soy de tu mismo curso en la Lenin y también era de los rockeros que veía a los Bee Gees y a Roberto Carlos como lo último de los muñequitos; sin embargo con el tiempo me ha pasado igual que a tí… también con la música cubana y hasta con la salsa que en aquel entonces era lo máximo de la cheada.
    Saludos desde Miami.
    Disfruto mucho con todas tus obras y me enorgullece ser de tu misma graduación, que ha dado gente buena, verdad??

  12. Jeli dice:

    Filo, releyendo esto me acuerdo ahora de una pelicula “gelida” (lo que no quiere decir precisamente firmada por mi apodo o tan favorita) donde un tipo casi a punto de morir petrificado como un durofrio, alpinista en entornos helados de esos para mi totalmente locos, quien se machuca las bolitas por la suma ridiculez de estar casi al pasar a otro mundo sin poderse quitar de los oidos (o de la jodedora mente) el martilleo machacon de “Brown Girl in the Ring”, nada menos que de Boney M. Le zumba el mango no morirse con algo tan majestuoso como el colosal final de A Day in the Life o el Requiem de Mozart, por ejemplo, pero la mente es asi de cabrona! Por cierto acabo de ver Everest, mas o menos del mismo tema, asi que broder, un abrazo doblemente “gelido” por el nuevo año. Jeli.

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