EL INGENIO

Publicado: 22-04-2014 en Sin categoría

 Admiro el ingenio, en particular si se relaciona con el lenguaje. Adoro las frases brillantes, la capacidad del intelecto para hibridar significados. El español es un idioma exquisito para jugar con él y crear artefactos memorables.

 Durante los años de GNYO (1982–1997) tuve la suerte de conocer, descargar y, naturalmente, emular con miembros de otros grupos humorísticos: a muchos les bastaba con ser actores, pero en cada colectivo había varios que, además, escribían. Recuerdo en particular a Pablo Garí (Pible) fundador de la Leña del Humor de Santa Clara, cuyas Cartas Cruzadas con José Pelayo, de la Seña de Matanzas, tocaban la cumbre del humor absurdo, los juegos de palabras, el ingenio. Pible es autor de algunas piezas extraordinarias

 Un negro en la nieve es un blanco perfecto

 Mi abuelo usaba unos sombreros de paja que se hacía él mismo.

 ¿Dónde se ejercitaban los mambises? En el Gimnasio Agramonte.

 Entre los trovadores, Frank Delgado y Tony Ávila son probablemente los más ingeniosos. Temas de Tony como Mundo de los más exprimen el idioma de una manera admirable

 La verdad, para los menos

 es una palabra más

 que no van a echar de menos

 simplemente está de más

por su parte, en cada canción Frank cita y reformula saberes de la cubanía y nos entrega crónicas y personajes que documentan, que cartografían estos años. Cuando refiere sus imaginarias correrías por el Vedado con Joaquín Sabina y dos jineteras, resume de modo genial su fracaso erótico

 Y yo quedé fuera de combate, pues es más fácil en este caso

 abrir la boca que levantar otro brazo

 Y bueno, Sabina es inmenso

 Lo que yo quiero, corazón cobarde

 es que mueras por mí

 Y morirme contigo si te matas

 Y matarme contigo si te mueres

 Porque el amor cuando no muere, mata

 Porque amores que matan nunca mueren

 Cantinflas tenía momentos prodigiosos. Recuerdo uno que me hizo reír durante horas: Cantinflas tiene una discusión con un tipo, el tipo se larga enojado; entonces entran otros dos individuos que le dicen al héroe para tranquilizarlo: No te preocupes, nosotros lo vimos todo, estábamos en el cuarto contiguo. Y Cantinflas replica: ¿Conmiguo?

 Con el tiempo uno descubre joyitas en otros idiomas. Los Monty Python, antes de formar el grupo, tenían un noticiero absurdo que se llamaba BBC BC, o sea, la BBC antes de Cristo; las noticias eran del corte de habrá una plaga de langostas, etcétera. En estos días estoy viendo de nuevo los capítulos de una vieja serie televisiva, Tales from the Crypt; los monólogos del Guardián de la Cripta están llenos de mañosos juegos de palabras (ghoul por girl). Mark Twain, uno de mis escritores favoritos, nos legó perlas como

 ¡Qué ridículas son las costumbres de los demás!

 Ayer pasamos la línea del Ecuador. Todos los pasajeros la fotografiaron.

 Durante mayo de 1968, los estudiantes franceses dejaron pintadas deliciosas

 Prohibido prohibir

 La nostalgia ya no es lo que era.

 Un conocido tiene en su cuarto el letrero No te masturbes. Pero Turbes temió. Colecciono pulóveres y camisetas con textos ingeniosos: National Pornographic Channel (con el cuadradito y la tipografía del National Geographic), Addicted (con la tipografía de Adidas), etc. Una vez, una amiga se despidió: Te llamo, y le contesté: Yo también te llamo, pero nuestro llamor es imposible. En una pared de la sede de la UNEAC de Santa Clara escribí hace años (y el mes pasado comprobé que todavía está allí) la frase El hombre, por dinero, es capaz hasta de trabajar honradamente.

 Una tarde, mi novia Laura y yo vimos a un tipo con una camiseta donde se leía Construyamos la paz en Colombia. Rápida, Laura preguntó: ¿Y qué tenía de malo Bolivia?

 Durante las noches del 18 y 19 de abril filmé No somos nada, mi nuevo corto, una comedia de humor negro. Si todo sale bien, aparecerá durante el segundo semestre, junto al largometraje Omega 3.

 (22 de abril 2014)

HAIKU

Publicado: 15-04-2014 en Sin categoría

Uf, qué genial soy
Qué maravilla, ser yo
Qué maravilla.

(15 de abril 2014)

EL BLOGQUEO

Publicado: 08-04-2014 en Sin categoría

 Es difícil llevar un blog. Y no sólo por la suspicacia oficial o las complicaciones para conectarse.

Por dónde están los amigos y desconocidos
(…) Los que esperaban sus gritos reunidos, saliendo
por mi única garganta con agravios
Los que ahora dicen que ya no soy yo
Que hago cojines de una canción
Los que bien tienen derecho a opinar
Pero no saben qué rumbo tomar
Los que esperaban sentados en casa por dos guitarrazos que hicieran temblar
 
(…) pues si mi canto es azul ven traición
Y si es de piedra también hay traición
Viejos y jóvenes creen que un cantor
Es un payaso con diablo y con Dios
Pero cantar es difícil porque hay que querer la verdad mucho más que a la misma canción
 
Quién va a jugarse la cara, jugarse las manos, jugarse la sonrisa y la guitarra
(…) Esos pepillos que quieren de mí
Y aquéllos viejos qué esperan de mí
Quien quiere que lo defienda de sí
Empiece por defenderse de mí
Y quien no quiera escuchar se levante y se marche o me tape la boca sin más
 
(…) pues la verdad no ha existido jamás
Todo depende de la hora de hablar
Y cuando acabe este canto a pensar cada cual
Lo que le dé su real gana, sea bien o sea mal
Porque si no, para qué es que se canta sino para revolver todo al cantar
 

 Desde luego no seré yo quien exprese mejor que Silvio Rodríguez en este viejo tema suyo, Defensa del trovador, la rabia del artista ante la levedad y la estupidez de quienes lo toman por su vocero personal, el paladín que empujarán al fuego; de aquellos que se abrogan el derecho a juzgarlo.

 Tener un espacio público implica hacerse un poco vulnerable a la burla y la difamación, al obsceno examen del voyeur. Es la arista incómoda de la democracia: uno quisiera que todo el mundo participara, pero también que todo el mundo fuera atinado e inteligente. Como no callaré a los perros rabiosos, pues decidiendo quién habla se llega a la dictadura, opto por escoger a unos pocos interlocutores dignos y dejar que los demás vociferen cuanto les plazca.

 Ahora, dos o tres hechos que, por lo visto, debo refrescarles cada tres meses:

 - No tengo conexión a Internet ni la he tenido nunca. Escribo mis artículos, se los expido a una persona de mi absoluta confianza fuera de Cuba, y es esa persona quien los sube a mi página semanalmente, y con la misma frecuencia me envía los comentarios. (Por eso, y no por censura, es que algunos recién llegados se impacientan y creen que desdeño sus opiniones). En otras palabras, casi nunca veo mi página.

 - Los que quieren que todos mis artículos sean políticos y corrosivos ya saben adónde pueden ir; desde luego, este no es el espacio que necesitan. Podría ser peor: hay blogs dedicados exclusivamente a recetas de cocina o construcción naval.

 - Resulta pueril afirmar que escribo de otros temas por cuidarme: hablo de lo que me interesa, y eso incluye la literatura, el cine, mis viejos recuerdos. Tampoco critico a un lado y al otro para que sean perdonados mis pecados recientes: la memoria de los censores no es tan frágil. Lo hago porque a mi modo de ver ningún sistema funciona, y he vivido lo bastante en uno y otro para cerciorarme. Eso no significa que nade entre dos aguas: invito a quienes creen que llevo (y a veces cambio o me quito) máscaras a leer mis viejas entradas. Verán que siempre he sido un hombre de la izquierda que cree en un socialismo ideal donde la crítica es necesaria y al cual la represión y la escasez no le son consustanciales. Me meto con quienes -y como- rigen este país precisamente cuando siento que, según escribimos Raúl Torres y yo en el tema de los créditos finales de Brainstormel señor está improvisando

 - Me divierten las leyendas que inventan sobre mí, pero eso son, precisamente: ni mis padres eran diplomáticos ni fui jamás compelido a hacer un mea culpa mediático, no soy seguroso ni alcohólico, rico ni pobre. He viajado mucho, casi siempre invitado a festivales o eventos afines, unas pocas veces por razones personales y pagándome el pasaje. Y una nota de pura vanidad: cuando asisto a reuniones de mi graduación de la Lenin, compruebo que no soy, ni muchísimo menos, de los más descojonados.

 - Las más de las veces, deliberadamente, escribo con humor. Hay cegatos que ni siquiera lo notan. Como dice Silvio más arriba, también lo hago para revolverlo todo, para provocar. Y por cierta mal curada vocación de pedagogo, de griot. Cualquier niñato puede encontrar en Wikipedia los datos que les ofrezco sobre cine italiano o Stanislaw Lem, pero seamos honestos, la mayoría no lo hará si yo no lo motivo a ello.

 - No espero que todo el mundo esté de acuerdo conmigo, sino que me respeten, y se respeten entre ustedes. Es muy fácil mandar pá´ la pinga a alguien tras la segura protección de Internet, y rara la semana en que no tengo la tentación de hacerlo con la mitad de ustedes, pero entonces pienso en la otra mitad y sigo con el blog. No se desesperen quienes están buscando que los mande pá´ la pinga, ya lo haré en vivo cuando los vea.

(8 de abril 2014)

LOLA, LORETTA, 47

Publicado: 01-04-2014 en Sin categoría

 Una fiesta en la prisión del condado; reclusos con sonoros apodos tocan el saxo, el trombón, la batería, bajo la vigilancia laxa pero constante de los guardias. Alguno estudia la posibilidad de largarse aprovechando la coyuntura. Sin embargo, la mayoría parece estar pasándosela realmente bien:

 Number forty-seven said to number three: 
 You’re the cutest jailbird I ever did see. 
 I sure would be delighted with your company, 
 Come on and do the jailhouse rock with me.

 Jailhouse rock, de Leiber y Stoller, se convirtió en un gran éxito en 1957 en la voz de Elvis Presley. El tono humorístico del tema disimuló la incorrección implícita en el hecho de que el recluso cuarenta y siete, evidentemente, quería pasarle la cuenta al número tres.

 Sweet Loretta modern thought she was a woman 
 But she was another man
 All the girls around her say she´s got it coming
 But she gets it while she can

 Lanzado en abril del 69, el sencillo Get back / Don´t let me down de los Beatles fue, como tantos otros, directo al número uno de las listas de éxitos. Jojo y Loretta se incorporaron a la galería de personajes creados por el cuarteto, algunos tan memorables como la taciturna Eleanor Rigby, el sufrido padre McKenzie o la sicodélica Lucy. Estoy seguro, sin embargo, de que muchos no habrán reparado en la curiosa circunstancia de que Loretta es un travesti. Sería interesante saber lo que pasaba por la cabeza de McCartney en ese momento.

 Si bien los Kinks fueron una estupenda banda británica, maestros del sarcasmo y la sátira social, poca gente recuerda de ellos algo más que el simple y a la vez inmenso riff de su éxito de 1964 You really got me, que junto al Helter Skelter de los Beatles resultó definitorio para el género que más tarde sería conocido como heavy metal. Ahora bien, su tema Lola, de 1970, habla de manera bastante explícita de la relación del sujeto con un travesti a quien encuentra en un bar del Soho:

 Well I´m not dumb but I can´t understand 
 Why she walk like a woman and talk like a man 
 Oh my Lola

 y luego

 Well I´m not the world most mascular man
 But I know what I am I´m glad I´m a man so is Lola

 Hasta el advenimiento del rock, las letras de las canciones comerciales contaban romances chico-chica que conducían al matrimonio o la melancolía; la homosexualidad era socialmente punible y, en consecuencia, un tema tabú para la música ligera. (Lo mismo ocurría en el cine: si aparecía un personaje gay, invariablemente se trataba de un tipo abyecto que terminaba castigado, bien por un crimen, bien por el simple hecho de sus preferencias sexuales). Ir contra las reglas, provocar al status quo, abogar por la libertad en todos los ámbitos fue consustancial al rock desde sus comienzos. Lennon y McCartney, Jagger y Richards, los hermanos Ray y Dave Davies, Bob Dylan, Jim  Morrison fueron de los primeros artistas en burlar la censura y abordar asuntos que escandalizaban la moral burguesa. La imagen de la superestrella drogada y machista hace olvidar con demasiada frecuencia que el rock fue la banda sonora de la contracultura hippie, de las manifestaciones contra la guerra de Viet Nam, de los movimientos por los derechos de los negros y los homosexuales; véanse Forrest Gump, de Robert Zemeckis yMilk, de Gus Van Sant.

 We´re gonna have some fun tonight…

(1 de abril 2014)

HUMOR SIN SOMBRERO

Publicado: 25-03-2014 en Sin categoría

 

Santa Clara, 1986. De izquierda a derecha, detrás, Orlando Cruzata, Pablo Garí (Pible), Jorge Angel Hernández (HP), Aldo Busto, Baudilio Espinosa y Ramón Carrillo. Delante, Eduardo del Llano, José León y Luis Felipe Calvo

Santa Clara, 1986. De izquierda a derecha, detrás, Orlando Cruzata, Pablo Garí (Pible), Jorge Ángel Hernández (HP), Aldo Busto, Baudilio Espinosa y Ramón Carrillo. Delante, Eduardo del Llano, José León y Luis Felipe Calvo

 Estuve unos días por Santa Clara, invitado por el Centro Promotor del Humor a participar en el evento Humor sin sombrero, dedicado a la memoria de Chaflán y que funciona como antesala del festival nacional, el Aquelarre. Hace cosa de un mes, cuando el director del CPH, Kike Quiñones, me sugirió presentar algunas de mis películas para el público santaclareño en ese contexto, accedí antes de que terminara de pedírmelo. Resulta que la ciudad del centro es una de mis patrias chicas.

 En 1986, la recién nacida Leña del Humor –de donde emergieron humoristas hoy muy conocidos, como Baudilio Espinosa, Eleuterio González y Pablo Garí (Pible)- invitó a NOS-Y-OTROS a Santa Clara. Surgido en junio de 1982 como entidad esencialmente literaria, era la primera vez que el GNYO (Luis Felipe, Aldo, León y yo, con Orlando Cruzata como grumete) salía de La Habana, la primera certeza que teníamos de que alguien nos conocía y apreciaba fuera de la capital. Nos recibieron Bao, Carrillo, Fundora, Pible, Telo y HP, y pasamos varios días leyéndonos cuentos y descubriendo fascinados referentes y propósitos comunes. Si bien La Seña de Matanzas, GNYO y La Leña de Santa Clara fueron las primeras agrupaciones del Movimiento Humorístico gestado en los ochenta en las universidades cubanas, la verdad es que sabíamos muy poco unos de otros, y no nos conocimos personalmente hasta que invitaciones como la que entonces nos extendía la Leña se hicieron habituales, hasta que surgieron festivales como el Melocactus en Matanzas y el Miramar en La Habana. La amistad que nos unía a los leñeros, sin embargo, continuó siendo especial.

 Desde ese primer encuentro he ido a Santa Clara en una veintena de ocasiones, primero con GNYO, luego por mi cuenta o bien invitado a eventos de diversa índole, la penúltima vez durante la Feria del Libro de 2012, para presentar mi libro Herejía. Es una ciudad hermosa, mucho más limpia y aireada que La Habana, con un fuerte movimiento cultural y un estimulante montón de opciones gastronómicas. Tengo allá socios como el escritor Lorenzo Lunar y su esposa Rebeca Murga, a quienes visité en su librería La piedra lunar para hablar un rato y agenciarme un par de libros por los que se negaron a cobrarme un centavo. Entre ellos, los divertidísimos Apócrifos de Karel Capek (colección Cocuyo, Arte y Literatura, 1975) que leí en la biblioteca de la Lenin cuando tenía dieciséis años e infructuosamente buscaba desde entonces.

 El evento me permitió disfrutar de material viejo y nuevo de La Oveja Negra, Mustelier, Carcajada y La Leña del Humor. Aunque de este último grupo no queda en filas ninguno de los fundadores, el autor de las piezas, Maikel, es un tipo talentoso que sigue la línea de humor inteligente que siempre caracterizó a La Leña. Por demás, presenté el documentalGNYO y los mediometrajes La verdad acerca del G2 y Casting para un público breve y conocedor, escuché una conferencia de Kike acerca del humor escénico cubano y la historia del CPH, me entrevistaron para radio y TV, tuve que acompañar a Bao y Newito (de La Oveja Negra) a comprar condones con vistas a una operación que preparaban –inversión por demás inútil, como se vio luego-, fuimos una noche al Mejunje… en fin, lo que se hace en los eventos culturales.

 Razones de trabajo y coyunturas familiares me impiden por ahora viajar por más tiempo o más lejos, pero estos días en Santa Clara me oxigenaron. Una vez más me quito el sombrero ante el Humor eterno.

 PS: Recomiendo los libros humorísticos Cada cual a lo mío, de Jorge Fernández Era y Solo por un tiempo, de José León (prologado por Luis Felipe Calvo), sendas antologías personales publicadas durante la reciente Feria del Libro por la editorial José Martí. Sí, los autores son amigos míos, exmiembros de GNYO, ¿y qué? Los libros son realmente buenos.

25 de marzo, 2014

DEL DIABLO

Publicado: 18-03-2014 en Sin categoría

 Hace algunos años, una vecina de mi hija menor se unió a algún tipo de congregación religiosa y empezó a prohibirle a su prole, compañera de juegos de la mía, que jugase o se vinculase a ciertas cosas porque… eran del Diablo. En particular, recuerdo mi perplejidad cuando supe que, según ella, los animados de Disney tenían estampado el emblema del Maligno. Así, todos a la vez, desde Los Tres Cerditos hasta Donald, pasando por el archidiabólico Bambi. Imaginé la siguiente escena: Dios y el Diablo sentados a una mesa, negociando.

 -No puedo dejarte todos los animados de Disney –diría Dios- el viejo Walt no era un santo, quién lo duda, pero en sustancia resultó un buen tipo. Te digo más, debí hacerlo nacer dos mil años antes, para que mi hijo disfrutara con Mickey Mouse.

 -Si me dejas todo Disney, puedes quedarte con los muñequitos rusos –replicaría el Diablo, para añadir luego- y los de Asterix, Elpidio Valdés… incluso los Animé.

 -¿Y los Hentai? Si me das los Hentai tenemos un trato.

 Ahí el Diablo lanzaría una carcajada incrédula.

 -¿Te estás escuchando? Los Hentai son básicamente pornográficos. Eso es lo mío. Dar a Walt Disney por diabólico es llevar las cosas al límite, lo reconozco, pero que los Hentai sean divinos ya es pasarse tres pueblos.

 -Serás el Diablo, pero si esperas que el mundo tenga sentido es que te estás poniendo viejo –sentenciaría Dios, para contraatacar a continuación- mira, dame los videojuegos y te dejo el vallenato, las rancheras y el cante jondo.

… y así continuaría el toma y daca, con todo el tiempo a su favor.

 Una señora y una secta no son para preocuparse, me dirán. Oscurantismo y predicadores han existido siempre, relájate, let it be. De vivir aún, no creo que Walt Disney iba a perder el sueño porque un extremista (mal) iluminado adjudicase todo lo suyo al Señor Oscuro.

 Hace cosa de una semana estaba sentado en el parque Lennon y me abordó un desconocido: reconociéndome como el autor de la saga de Nicanor, quería saber si había alguno nuevo en perspectiva. No, le dije, estoy preparando un largometraje de CF, Omega 3, y planeo filmar otro corto independiente este año, pero no con el personaje de Nicanor. De ahí la conversación derivó – los caminos del Señor son inescrutables, y en definitiva yo no hablaba mucho, era el tipo quien saltaba de un tema a otro- hacia el reguetón. Y entonces ocurrió: el reguetón es del Diablo, afirmó el individuo con todo su aplomo.

 Tuve unos segundos de vacilación, no lo niego. Yo no creo en Dios ni el Diablo, pero podía fácilmente imaginar a este último de letrista del Chacal, Gente D´ Zona u Osmani García. Luego la mejor parte de mí reaccionó contra el Gollum fundamentalista que me habita: no es justo, esa gente cree en lo que hace, que no te guste el género no significa que sea diabólico, que cada cual haga y disfrute lo que le plazca, parecido anatema lanzó la generación que te precedió acerca del rock, y a cuánto infeliz le jodieron la vida por eso. Lleno de un dulce sentimiento apostólico, abrí la boca para rechazar la Tentación, pero el tipo ya se despedía y se marchaba.

 Se lo habrá llevado el Diablo.

(18 de marzo 2014)

LO QUE DICE LA GENTE EN LA CALLE

Publicado: 11-03-2014 en Sin categoría

 El trabajador aquí no tiene salario, ni vacaciones, ni retiro, me dijo hace poco un taxista, un tipo de unos sesenta años con aspecto de haber bregado toda su vida. El salario no alcanza, con lo que pagan por vacaciones no se puede ir a ningún sitio, con el retiro no se vive, añadió, para concluir luego: esta gente no me ha enseñado nada.

 Hace un par de días un grupo de amigos se quejaba del ostracismo de la papa, el huidizo tubérculo que hace meses no se ve en los mercados, y cuando se encuentra es a precios feroces. Coño, es que lo anuncian con una tranquilidad, es así y ya, y a joderse, gruñía uno, adiós a las papitas fritas. Pero de qué te sorprendes, replicaba otro con humor amargo, no has aprendido nada en tantos años, acabaron con la industria azucarera, cómo no van a desaparecer la papa…

 Lo que dice la gente en la calle no es tan alarmante como lo que se da por sentado: que esto se jodió hace rato, que es un infierno tibio, que a los dirigentes no les interesa lo que el pueblo piensa, que la única solución es largarse, que hay que luchar el día y olvidar los proyectos de vida en territorio nacional. Hacemos este tipo de comentarios para que nos escuche cualquiera, no ya los allegados, asumiendo que todo el mundo piensa igual, lo que resulta cada vez más cierto, como en el viejo chiste de “caballeros, si van a hablar bien del gobierno háganlo bajito, que por aquí hay una pila de gusanos y se van a buscar un problema”.

 La desigualdad social y la desconfianza de la gente en quienes gobiernan son hoy en Cuba no sólo mayores que en cualquier otro momento de su historia reciente, sino más profundas que en muchos países democráticos, pues en esos siquiera persiste la ilusión de que todo puede cambiar en unos años. En lo que va de 2014, con los absurdos precios de los automóviles, la franciscana escasez en las tiendas, la indigencia informática, el paulatino deterioro del sistema de salud pública, los impuestos y la espada de Dámocles de la unificación monetaria, la impopularidad del gobierno no ha hecho sino aumentar. Demasiado tarde, demasiada desesperanza. Cada vez son menos los que aceptan acrítica e incondicionalmente el discurso oficial, que sigue empleando los tiempos verbales incorrectos: mucho pasado, mucho futuro y turbias gotas de presente; mirados de cerca, esos creyentes resultan ser gente rara, masoquista, robótica… u octogenaria. Se puede y debe defender la izquierda, pero ya es prácticamente imposible romper una lanza por Esto.

 Si el gobierno aún tiene una buena carta bajo la manga para hacernos felices de pronto -poniendo Internet barato en todos los hogares, vendiendo Peugeots a precios con tres ceros menos, centuplicando los salarios, eliminando restricciones, dejando en paz a los opositores, inundando los mercados con carne de res a cinco pesos la libra-  que lo haga ya, que nos sorprenda ahora, y todavía puede ser que se gane un aplauso. Y que empiece a nevar.

(11 de marzo 2014)